El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

sábado, 9 de marzo de 2013

Mujeres: Nos tienen miedo porque no tenemos miedo


Asistí hoy a la marcha que promovieron varias organizaciones y movimientos de mujeres de nuestro país. Es la marcha más numerosa que he visto en los últimos años, realizada al margen de los recursos del oficialismo orteguista. Cuando vean las fotos en los diarios y las tomas de televisión van a poder comprobar que fue una marcha que colmó varias cuadras en la principal arteria de Managua, la carretera a Masaya.
Destaco esta marcha por varias razones. La primera, porque hoy 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, que se dedica este año al tema de la lucha en contra de la violencia hacia las mujeres.
Es un tema que debe convocar las voluntades de toda nuestra sociedad, ya que se trata de un flagelo que debemos erradicar de raíz. Y la raíz está en esos patrones de conducta machista que todavía prevalecen entre nosotros. Un flagelo que ocasiona sufrimiento, opresión y luto. Que se nutre de la desigualdad entre hombres y mujeres. Que se reproduce en el atraso. Y que se ensaña en la parte más vulnerable, comenzando por las niñas.
Y aquí debemos asumir nuestra propia responsabilidad, como hombres. Porque hombres son quienes, cuando se trata de violencia física, empuñan el cuchillo, el garrote o la piedra. Son hombres quienes estrellan sus puños en rostros y cuerpos más débiles. Son hombres también quienes utilizan la violencia, la intimidación o su poder para avasallar o anular la voluntad de sus víctimas, cuando se trata de violencia sexual. Hombres son, aunque sea de nombre.
A propósito de violencia, es un buen momento para recordar el escarnio a que fueron sometidas un grupo de mujeres de Nueva Guinea, luego de ser detenidas por la policía durante las protestas por el fraude electoral cometido en las elecciones municipales en ese municipio. Ellas denunciaron públicamente que fueron obligadas a desnudarse, para ser sometidas después a tratos infamantes por la propia policía nacional. Hasta ahora, ninguna autoridad ha dicho esta boca es mía sobre esa denuncia. ¿Hay una investigación en curso? Si la hay ¿cuándo podrán conocerse los resultados? ¿qué responde la fiscalía sobre esta denuncia?
En especial, tienen la palabra los mandos de la policía nacional que están a cargo de mujeres.
Volvamos a la marcha.
Lo segundo que me llamó la atención fue la concertación de voluntades. A pesar de que existen diversas organizaciones y movimientos de mujeres, con sus propias concepciones e identidades, todas convocaron, todas estuvieron representadas y todas marcharon enarbolando sus banderas, sus pancartas, sus consignas, en un ambiente de armonía, alegría y confraternidad.
Todos los lemas y consignas con un denominador común: el reclamo de igualdad y el respeto a los derechos de las mujeres.
O sea que sí es posible en la Nicaragua de hoy articular esfuerzos de cara a la acción, cuando se tiene un propósito compartido. Es una buena lección para la lucha política en favor de la democracia.
Un tercer aspecto de interés fue la presencia de mujeres de toda condición,  mayores edad, a paso sostenido; un poco más mayores, apurando con dificultad su paso; y jóvenes, al salto y baile.
Una nota especial merece la presencia juvenil. Y en este caso debo destacar la nutrida presencia de jóvenes varones, acompañando las reivindicaciones y demandas de las mujeres. Esperanzadora esa presencia porque esta lucha requiere mucha energía y tenacidad. Y también, requisito indispensable,  ser acompañada por la otra parte, los varones.
Vayan pues nuestras felicitaciones a las promotoras de la marcha. Y vayan también nuestras felicitaciones a todas las mujeres de nuestro país que día a día, noche a noche, dedican empeño, desvelo y sacrificio, para sacar adelante a sus hijos, a sus hijas, a sus hogares y a sus familias. Sobre todo, vaya la reiteración de mi compromiso de acompañarlas en su lucha por sus derechos a la igualdad, a su integridad y a las oportunidades de desarrollar plenamente sus capacidades.
Enrique Saenz
Diputado MRS.

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