El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

lunes, 30 de septiembre de 2013

INVITACIÓN


Exembajador británico: "El Mossad falsificó pruebas del ataque químico en Siria"



Las evidencias del ataque químico en Siria, presentadas por EE.UU., fueron falsificadas por Israel, según un exembajador y activista político británico.

Craig John Murray, exembajador británico y activista político, manifestó en su página oficial que las pruebas presentadas por el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, tras el ataque químico del 21 de agosto, "fueron falsificadas por el servicio secreto israelí".

Como subraya Murray, las declaraciones de Kerry sobre las intercepciones de comunicaciones de altos rangos militares del Ejército sirio no tienen una base sólida.

Según Murray, en Oriente Medio EE.UU. no tiene instalaciones comparables con el centro de Troodos, en Chipre, que pertenece al servicio de inteligencia británico GCHQ, lo que condiciona altos niveles de cooperación entre la CIA y MI6. "Troodos es altamente valorado por la NSA. El centro está monitoreando las líneas satelitales y de radio, así como el tráfico de microondas en Oriente Medio, desde Egipto y desde Libia oriental hasta el Cáucaso. Todas las comunicaciones telefónicas en esta región se captan por las plataformas de Troodos”, explica el exembajador.

La respuesta al enigma de Troodos es simple: Troodos no interceptó las comunicaciones, porque no existen. El Mossad las había fabricado



En este contexto, opina Murray, es muy difícil de suponer que las pruebas de la preparación del ataque químico por los militares sirios no hubieran estado disponibles para el Comité británico de Inteligencia.

“Por un lado, la explicación es muy simple. Las evidencias han sido provistas a EE.UU. por el Mossad, según me comunican mis propias fuentes bien informadas en los círculos de inteligencia de Washington”, indica Murray, agregando que actualmente a disposición del servicio secreto israelí no hay instalaciones con una capacidad similar al centro de Troodos.

“La respuesta al enigma de Troodos es simple: Troodos no interceptó las comunicaciones, porque no existen. El Mossad las había fabricado”, concluye Murray.

Asimismo, la postura oficial de Tel Aviv en el conflicto sirio fue claramente explicada por el embajador de Israel en EE.UU., Michael Oren, que en una entrevista con el diario 'The Jerusalem Post', subrayó que "queremos que Bashar al Assad se vaya, siempre hemos preferido a los chicos malos que no son respaldados por Irán antes que a los chicos malos que sí cuentan con el apoyo de Irán".





Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/106361-mossad-falsifico-pruebas-atacque-siria

El espionaje supera lo imaginado por Orwell



La realidad ante la que se encuentra la sociedad tras las revelaciones de Edward Snowden supera lo que el novelista británico George Orwell describe en su famosa anti-utopía '1984', sostiene el redactor Alan Rusbridger.

El mundo celosamente vigilado de la novela de George Orwell '1984' es una asociación difícil de soslayar tras las desclasificaciones de documentos sobre las actividades de los servicios secretos estadounidenses y europeos.

Orwell nunca habría podido imaginar algo tan completo como este concepto de vigilar a cada uno todo el tiempo


Como explicó Alan Rusbridger, redactor jefe del diario británico 'The Guardian' en una conferencia que ha dado este lunes en Nueva York, "Orwell nunca habría podido imaginar algo tan completo como este concepto de vigilar a cada uno todo el tiempo". El periodista subrayó que, aunque por ahora no se trate del totalitarismo, la infraestructura creada podría ser peligrosa si cae en las manos inapropiadas.

"La habilidad de estas grandes agencias para mantener a nivel internacional a toda la población bajo algún tipo de vigilancia, así como su habilidad para usar la ingeniería y algoritmos para armar un sistema de monitoreo y vigilancia, es asombrosa", concluye Rusbridger.

Quien controla la información, controlará el futuro

"Es un impacto muy importante sobre el equilibrio de varios derechos en la sociedad, sobre como se hacen los negocios, y sobre la seguridad de las personas y su rutina digital", subraye el redactor.

Los documentos desclasificados muestran que el espionaje de los servicios secretos como la estadounidense Agencia Nacional de Seguridad (NSA) o el británico Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) superaba todos los límites sin distinguir entre socios estratégicos y enemigos potenciales.

La red global de vigilancia contempla un amplio abanico de objetivos, desde geopolíticos hasta comerciales.
A pesar de las declaraciones del gobierno de Obama, que defiende este tipo de vigilancia alegando que ello contribuye a la seguridad nacional, el tema de espionaje ha indignado a varias naciones, hasta el punto de que ha sido llevado este martes a la Asamblea General de la ONU por la presidenta de Brasil, Dilma Ruseff.





Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/106675-espionaje-eeuu-orwell-cia

Preparan la revelación del 'programa de asesinatos de EE.UU.'



Glenn Greenwald, el periodista que publicó las revelaciones de Snowden sobre el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense, prepara la revelación del presunto papel de este organismo en un programa de asesinatos de EE.UU.

Greenwald, periodista estadounidense que ahora vive y trabaja en Río de Janeiro, prepara nuevos datos para revelar en cooperación con Jeremy Scahill, colaborador del periódico estadounidense 'The Nation'.

Scahill comentó que su proyecto conjunto se centra en "el papel fundamental que juega la NSA en el programa de asesinatos de EE.UU.", pero no ofreció detalles.

Los periodistas aplaudieron las discusiones que varios gobiernos de América Latina han sostenido para pensar en formas de eludir el control de EE.UU. sobre internet y apreciaron la reacción al espionaje que expresó la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en su discurso en la Asamblea General de la ONU, pero advirtieron que otros gobiernos podrían intentar reemplazar a EE.UU. como entidad que vigila las comunicaciones.

"Es importante darse cuenta de que el deseo de vigilar no es exclusivo de los estadounidenses. Simplemente ellos han destinado mucho más dinero y recursos que nadie en el mundo a espiar", dijo Greenwald.

Los dos periodistas anunciaron sus planes a los medios en Río de Janeiro, en la presentación del documental 'Guerras sucias' ('Dirty Wars') en el Festival de Cine de Río. El documental, cuyo autor es Scahill, presenta sus investigaciones en torno al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC), y sigue su recorrido por Yemen, Afganistán y Somalia, donde el periodista habló con los familiares de las personas que murieron en los ataques de EE.UU.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/107104-preparar-revelacion-programa-asesinatos-nsa

viernes, 27 de septiembre de 2013

Palabras del Presidente de la República, José Mujica, en la 68° Asamblea General de Naciones Unidas – 24 de setiembre de 2013

Amigos todos, soy del sur, vengo del sur. Esquina del Atlántico y el Plata, mi
país es una penillanura suave, templada, pecuaria. Su historia de puertos,
cueros, tasajo, lanas y carne, tuvo décadas púrpuras de lanzas y caballos
hasta que por fin, al arrancar el siglo 20 se puso a ser vanguardia en lo social,
en el Estado y la enseñanza. Diría: la social democracia se inventó en el
Uruguay.
Durante casi 50 años el mundo nos vio como una especie de Suiza, en
realidad, en lo económico fuimos hijuelos bastardos del Imperio Británico, y
cuando éste sucumbió vivimos las amargas mieles de términos de intercambio
funestos y quedamos estancados añorando el pasado, casi 50 años
recordando Maracaná, nuestra hazaña deportiva.
Hoy hemos resurgido en este mundo globalizado, tal vez, aprendiendo de
nuestro dolor. Mi historia personal: la de un muchacho -porque alguna vez fui
muchacho- que como otros quiso cambiar su época y su mundo tras un sueño
el de una sociedad libertaria y sin clases. Mis errores: en parte son hijos de mi
tiempo, obviamente los asumo pero hay veces que me grito con nostalgia:
“¡Quién tuviera la fuerza de cuando éramos capaces de abrevar tanta Utopía!”
Sin embargo, no miro hacia atrás porque el hoy real nació en las cenizas
fértiles del ayer. Por el contrario, no vivo para cobrar cuentas o reverberar
recuerdos. Me angustia, y de qué manera, el porvenir que no veré y por el que
me comprometo. Sí, es posible un mundo con una humanidad mejor, pero tal
vez hoy la primera tarea sea salvar la vida.
Pero soy del sur y vengo del sur a esta Asamblea. Cargo inequívocamente con
los millones de compatriotas pobres en las ciudades, en los páramos, en las
selvas, en las pampas y en los socavones de la América Latina, patria común
se está haciendo.
Cargo con las culturas originarias aplastadas, con los restos del colonialismo
en Malvinas, con bloqueos inútiles a ese caimán bajo el sol del Caribe que se
llama Cuba. Cargo con las consecuencias de la vigilancia electrónica que no
hace otra cosa que sembrar desconfianza que nos envenena inútilmente.
Cargo con una gigantesca deuda social y con la necesidad de defender la
Amazonia, los mares, nuestros grandes ríos de América. Cargo con el deber de
luchar por patria para todos y para que Colombia pueda encontrar el camino de
la paz. Y cargo con el deber de luchar por tolerancia. La tolerancia se precisa
para con aquellos que son distintos y con los que tenemos diferencia y
discrepamos. No se precisa la tolerancia para los que estamos de acuerdo. La
tolerancia es el fundamento de poder convivir en paz y entendiendo que en el
mundo somos diferentes.
El combate a la economía sucia, al narcotráfico, a la estafa y el fraude, a la
corrupción, plagas contemporáneas prohijadas por el antivalor, ese que
sostiene que somos más felices si nos enriquecemos sea como sea.
Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales, y ocupamos el templo con el
Dios Mercado. Él nos organiza la economía, la política, los hábitos, la vida y
hasta nos financia en cuotas y tarjetas la apariencia de felicidad. Parecería que
hemos nacido solo para consumir y consumir, y cuando no podemos cargamos
con la frustración, la pobreza y hasta la autoexclusión.
Lo cierto hoy, que para gastar y enterrar los detritos, en eso que se llama la
huella de carbono por la ciencia, si aspiráramos en esta humanidad a consumir
como un americano promedio son imprescindibles tres planetas para poder
vivir. Es decir, nuestra civilización montó un desafío mentiroso y así como
vamos, no es posible para todos colmar ese sentido de despilfarro que se le ha
dado a la vida que, en los hechos, está masificando como cultura nuestra
época siempre dirigida por la acumulación y el mercado. Prometemos una vida
de derroche y despilfarro. En el fondo constituye una cuenta regresiva contra la
naturaleza y contra la humanidad como futuro. Civilización contra la sencillez,
contra la sobriedad, contra todos los ciclos naturales, pero peor: civilización
contra la libertad que supone tener tiempo para vivir las relaciones humanas, lo
único trascendente: amor, amistad, aventura, solidaridad, familia. Civilización
contra el tiempo libre que no paga, que no se compra y que nos permite
contemplar y escudriñar el escenario de la naturaleza.
Arrasamos las selvas verdaderas e implantamos selvas anónimas de cemento.
Enfrentamos al sedentarismo con caminadores, al insomnio con pastillas, a la
soledad con electrónica ¿Es que somos felices alejados de lo eterno humano?
Cabe hacerse esta pregunta. Aturdidos, huimos de nuestra biología que
defiende la vida por la vida misma como causa superior y la suplantamos por el
consumismo funcional a la acumulación. La política, la eterna madre del
acontecer humano, quedó engrillada a la economía y al mercado. De salto en
salto, la política no puede más que perpetuarse y como tal delegó el poder y se
entretiene aturdida luchando por el gobierno. Desbocada marcha la historieta
humana comprando y vendiendo todo e innovando para poder negociar de
algún modo lo que es innegociable. Hay marketing para todo: para los
cementerios, el servicio fúnebre, las maternidades, marketing para padres, para
madres, para abuelos y tíos, pasando por las secretarias, los autos y las
vacaciones. Todo, todo es negocio. Todavía, las campañas de marketing caen
deliberadamente sobre los niños y su psicología para influir sobre los mayores
y tener hacia el futuro un territorio asegurado. Sobran pruebas de estas
tecnologías bastante abominables que a veces conducen a las frustraciones y
más.
El hombrecito promedio de nuestras grandes ciudades deambula entre las
financieras y el tedio rutinario de las oficinas a veces atemperadas con aire
acondicionado. Siempre sueña con las vacaciones y la libertad. Siempre sueña
con concluir las cuentas, hasta que un día, el corazón se para y adiós. Habrá
otro soldado cubriendo las fauces del mercado asegurando la acumulación.
Es que la crisis es la impotencia de la política incapaz de entender que la
humanidad no se escapa ni se escapará del sentimiento de nación. Sentimiento
que casi está incrustado en nuestro código genético, de algún lado somos.
Pero hoy es tiempo de batallar para preparar un mundo sin fronteras.
La economía globalizada no tiene otra conducción que el interés privado de
muy pocos y cada Estado Nacional mira su estabilidad continuista y hoy, la
gran tarea para nuestros pueblos, en nuestra humilde manera de ver, es el
todo. Como si esto fuera poco, el capitalismo productivo, francamente
productivo, está medio prisionero en la caja de los grandes bancos que en
fondo son la cúspide del poder mundial.
Más claro: creemos que el mundo requiere a gritos reglas globales que
respeten los logros de la ciencia que abunda, pero no es la ciencia la que
gobierna el mundo. Se precisa, por ejemplo, una larga agenda de definiciones.
¿Cuántas horas de trabajo en toda la tierra? ¿Cómo convergen las monedas?
¿Cómo se financia la lucha global por el agua? Y contra los desiertos ¿cómo se
recicla y se presiona contra el calentamiento global? ¿Cuáles son los límites de
cada gran quehacer humano? Sería imperioso lograr consensos planetarios
para desatar solidaridad hacia los más oprimidos, castigar impositivamente el
despilfarro y la especulación, movilizar las grandes economías no para crear
descartables con obsolencias calculadas, sino bienes útiles sin frivolidades
para ayudar a levantar a los más pobres del mundo. Bienes útiles contra la
pobreza mundial. Mil veces más redituable que hacer guerras es volcar un
Neokeynesianismo útil de escala planetaria para abolir las vergüenzas más
flagrantes que tiene este mundo.
Tal vez nuestro mundo precisa menos organismos mundiales de esos que
organizan los foros y las conferencias que le sirven mucho a las cadenas
hoteleras y a las compañías aéreas y que, en el mejor de los casos, nadie
recoge y los transforma en decisiones. Necesitamos, sí, mascar mucho lo viejo
y eterno de la vida humana, junto a la ciencia, esa ciencia que se empeña por
la humanidad no para hacerse rico.
Con ellos, con los hombres de ciencia de la mano, primeros consejeros de la
humanidad, establecer acuerdos para el mundo entero. Ni los Estados
Nacionales grandes, ni las trasnacionales y mucho menos el sistema
financiero, deberían gobernar el mundo humano. Sí, la alta política entrelazada
con la sabiduría científica, allí está la fuente, esa ciencia que no apetece el
lucro, pero que mira el porvenir y que nos dice cosas que no atendemos.
¿Cuántos años hace que nos dijeron en Kyoto determinadas cosas que no nos
dimos por enterados? Creo que hay que convocar la inteligencia, el comando
de la nave arriba de la Tierra. Cosas de este estilo y otras que no puedo
desarrollar nos parecen imprescindibles, pero requerirían que lo determinante
fuera la vida, no la acumulación.
Obviamente, no somos tan ilusos. Estas cosas no pasarán, ni otras parecidas.
Nos quedan muchos sacrificios inútiles por delante, mucho remendar
consecuencias y no enfrentar las causas. Hoy el mundo es incapaz de crear
regulación planetaria a la globalización y esto es por el debilitamiento de la alta
política (esa que se ocupa de todo). Por un tiempo vamos a asistir al refugio de
acuerdos más o menos regionales que van a plantear un interno mentiroso
Libre Comercio interno pero que en el fondo van a terminar construyendo
parapetos proteccionistas supranacionales en algunas regiones del planetas. A
su vez, van a crecer ramas industriales de importancia y servicios todos
dedicados a salvar y a mejorar el Medio Ambiente. Así, nos vamos a consolar
por un tiempo, vamos a estar entretenidos. Y naturalmente va a continuar
impertérrita la acumulación para regodeo del sistema financiero. Continuarán
las guerras y por tanto los fanatismos, hasta que, tal vez, la naturaleza nos
llame al orden y haga inviable nuestra civilización.
Tal vez, señores, nuestra visión es demasiado cruda, sin piedad y vemos al
hombre como una criatura única. La única que hay arriba de la Tierra capaz de
ir contra su propia especie.
Vuelvo a repetir, lo que algunos llaman la crisis ecológica del planeta es
consecuencia del triunfo avasallante de la ambición humana, ese es nuestro
triunfo, también nuestra derrota porque tenemos impotencia política de
encuadrarnos en una nueva época que hemos contribuido a construir y no nos
damos cuenta. ¿Por qué digo esto? Dos datos, nada más: lo cierto es que la
población se cuadriplicó y el PIB creció por lo menos veinte veces en el último
siglo. Desde 1990, aproximadamente, cada seis años se duplica el comercio
mundial. Podríamos seguir anotando datos que establecen con claridad la
marcha de la globalización. ¿Qué nos está pasando? Entramos en otra época
aceleradamente, pero con políticos, atavíos culturales, partidos y jóvenes todos
viejos, ante la pavorosa acumulación de cambios que ni siquiera podemos
registrar.
No podemos manejar la globalización porque nuestro pensamiento no es
global. No sabemos si es por una limitante cultural o estamos llegando a los
límites biológicos. Nuestra época es portentosamente revolucionaria, como no
ha conocido la historia de la humanidad, pero no tiene conducción consciente o
menos, conducción simplemente instintiva. Mucho menos todavía, conducción
política organizada porque ni siquiera hemos tenido filosofía precursora ante la
velocidad de los cambios que se acumularon. La codicia, tan negativa y tanto
motor de la historia, eso que empujó hacia el progreso material, técnico y
científico, que ha hecho lo que es nuestra época y nuestro tiempo y un
fenomenal adelanto en muchos frentes, paradojalmente, esa misma
herramienta, la codicia que nos empujó a domesticar la ciencia y transformarla
en tecnología, nos precipita a un abismo brumoso, a una historia que no
conocemos, a una época sin historia y nos estamos quedando sin ojos ni
inteligencia colectiva para seguir colonizando y perpetuar transformándonos.
Porque si una característica tiene este bichito humano es que es un
conquistador antropológico.
Parece que las cosas toman autonomía y las cosas someten a los hombres.
Por un lado u otro, sobran atisbos para vislumbrar estas cosas y en todo caso
vislumbrar el rumbo, pero nos resulta imposible colectivizar decisiones globales
por ese todo. Más claro: la codicia individual ha triunfado largamente sobre la
codicia superior de la especie.
Aclaremos: ¿qué es el todo, esa palabra que utilizamos, para nosotros? Es la
vida global del sistema Tierra incluyendo la vida humana con todos los
equilibrios frágiles que hacen posible que nos perpetuemos.
Por otro lado, más sencillo, menos opinable y más evidente. En nuestro
occidente particularmente -porque de ahí venimos aunque venimos del sur- las
repúblicas que nacieron para afirmar que los hombres somos iguales, que
nadie es más que nadie, que sus gobiernos deberían de representar el bien
común, la justicia y la equidad; muchas veces las repúblicas se deforman y
caen en el olvido de la gente corriente, la que anda por las calles. El pueblo
común. No fueron, las repúblicas, creadas para vegetar encima de la Grey,
sino por el contrario son un grito en la historia para ser funcionales a la vida de
los propios pueblos y por lo tanto las mayorías y se deben a luchar por la
promoción de las mayorías.
Por lo que fuera, por reminiscencias feudales que están allí en nuestra cultura,
por clasismo dominador, tal vez por la cultura consumista que nos rodea a
todos, las repúblicas frecuentemente en sus direcciones adoptan un diario vivir
que excluye, que pone distancia con el hombre de la calle. En los hechos ese
hombre de la calle debería ser la causa central de la lucha política de la vida de
las repúblicas. Los gobiernos republicanos deberían de parecerse cada vez
más a sus respectivos pueblos en la forma de vivir y en la forma de
comprometerse con la vida.
El hecho es que cultivamos arcaísmos feudales, cortesanismos consentidos,
hacemos diferenciaciones jerárquicas que en el fondo socavan lo mejor que
tienen las repúblicas, que nadie es más que nadie. El juego de estos y otros
factores nos retienen en la prehistoria, y hoy es imposible renunciar a la guerra
cuando la política fracasa. Así se estrangula la economía, derrochamos
recursos.
Oigan bien queridos amigos, en cada minuto del mundo, en cada minuto se
gastan dos millones de dólares de presupuestos militares en esta tierra, dos
millones de dólares por minuto en presupuestos militares. La investigación
médica de todas las enfermedades que ha avanzado enormemente, y es una
bendición para la promesa de vivir unos años más, esa investigación, apenas
cubre la quinta parte de la investigación militar. Este proceso del cual no
podemos salir es ciego, asegura odio y fanatismo, desconfianza, fuentes de
nuevas guerras y esto también derroche de fortunas.
Yo sé que es muy fácil poéticamente autocriticarnos nacionalmente y creo que
sería una inocencia en este mundo plantear que allí existen recursos para
ahorrar y gastarlos en otras cosas útiles. Eso sería posible otra vez si fuéramos
capaces de ejercitar acuerdos mundiales y prevenciones mundiales de políticas
planetarias que nos garanticen la paz y que nos den a los más débiles
garantías que no tenemos.
Ahí habría enormes recursos para recortar, y atender las mayores vergüenzas
arriba de la tierra. Pero basta una pregunta: ¿En esta humanidad hoy a dónde
se iría sin la existencia de esas garantías planetarias? Entonces cada cual
hace vela de armas de acuerdo a si magnitud, y allí estamos porque no
podemos razonar como especie, apenas como individuos.
Las instituciones mundiales particularmente hoy vegetan a la sombra
consentida de las disidencias de las grandes naciones, y obviamente estas
quieren retener sus cuotas de poder, bloquean en los hechos a esta ONU que
fue creada con una esperanza, y como un sueño de paz para la humanidad.
Pero peor aún la desarraigan de la democracia en el sentido planetario, porque
no somos iguales, no podemos ser iguales en este mundo donde hay más
fuertes y más débiles. Por lo tanto es una democracia planetaria herida y está
cercenada la historia de un posible acuerdo mundial de paz, militante,
combativo y que verdaderamente exista. Entonces remendamos enfermedades
allí donde hace eclosión y se presenta según le parezca a algunas de las
grandes potencias. Los demás miramos desde lejos, no existimos.
Amigos, yo creo que es muy difícil inventar una fuerza peor que el nacionalismo
chovinista de las grandes potencias. La fuerza que es liberadora de los débiles,
el nacionalismo, tan padre de los procesos de descolonización, formidable
hacia los débiles, se transforma en una herramienta opresora en las manos de
los fuertes. ¡Y vaya que en los últimos 200 años hemos tenido ejemplos por
todas partes!
La ONU, nuestra ONU languidece, se burocratiza por falta de poder y de
autonomía, de reconocimiento, sobre todo de democracia hacia el mundo más
débil que constituye la mayoría aplastante del planeta.
Pongo un pequeño ejemplo, pequeñito: nuestro pequeño país tiene en términos
absolutos la mayor cantidad de soldados en misiones de paz de los países de
América Latina desparramados en el mundo y allí estamos donde nos piden
que estemos. Pero somos pequeños, débiles. Donde se reparten los recursos y
se toman las decisiones no entramos ni para servir el café.
En lo más profundo de nuestro corazón existe un enorme anhelo de ayudar a
que el hombre salga de la prehistoria. Yo defino que el hombre mientras viva
con clima de guerra está en la prehistoria, a pesar de los muchos artefactos
que pueda construir. Hasta que el hombre no salga de esa prehistoria y archive
la guerra como recurso cuando la política fracasa… esa es la larga marcha y el
desafío que tenemos por delante, y lo decimos con conocimiento de causa.
Conocemos las soledades de la guerra.
Sin embargo, estos sueños, estos desafíos que están en el horizonte implican
luchar por una agenda de acuerdos mundiales que empiecen a gobernar
nuestra historia, y superar paso a paso las amenazas a la vida.
La especie como tal, debería tener un gobierno para la humanidad que supere
el individualismo y bregue por recrear cabezas políticas que acudan al camino
de la ciencia, y no solo a los intereses inmediatos que nos están gobernando y
ahogando.
Paralelamente hay que entender que los indigentes del mundo no son de África
o de América Latina, son de la humanidad toda, y esta debe como tal
globalizada propender a empeñarse en su desarrollo, en que puedan vivir con
decencia por sí mismos. Los recursos necesarios existen, están en ese
depredador despilfarro de nuestra civilización.
Hace pocos días le hicieron ahí en California en una agencia de bomberos un
homenaje a una bombita eléctrica que hace 100 años que está prendida. ¡100
años que está prendida amigos! Cuántos millones de dólares nos sacaron del
bolsillo haciendo deliberadamente porquerías para que la gente compre y
compre. Pero esta globalización de mirar por todo el planeta y por toda la vida
significa un cambio cultural brutal. Es lo que nos está requiriendo la historia.
Toda la base material ha cambiado y ha tambaleado… los hombres con
nuestra cultura permanecemos como si no hubiera pasado nada. Y en lugar de
gobernar la globalización, esta nos gobierna a nosotros.
Hace más de 20 años que discutimos la humilde Tasa Tobin, imposible
aplicarla a nivel del planeta. Todos los bancos del poder financiero se levantan
heridos en su propiedad privada y qué se yo cuántas cosas más. Sin embargo
esto es lo paradojal. Sin embargo con talento, con trabajo colectivo, con
ciencia, el hombre paso a paso es capaz de transformar en verde a los
desiertos. El hombre puede llevar la agricultura al mar, el hombre puede crear
vegetales que vivan con agua salada. La fuerza de la humanidad se concentra
en lo esencial, es inconmensurable. Allí están las más portentosas fuentes de
energía. ¿Qué sabemos de la fotosíntesis? Casi nada. La energía en el mundo
sobra si trabajamos para usarla con ella.
Es posible arrancar de cuajo toda la indigencia del planeta. Es posible crear
estabilidad y será posible a generaciones venideras si logran empezar a
razonar como especie, no solo como individuo, llevar la vida a la galaxia y
seguir con ese sueño conquistador que llevamos en nuestra genética los seres
humanos.
Pero para que todos esos sueños sean posibles, necesitamos gobernarnos a
nosotros mismos o sucumbiremos, o sucumbiremos, porque no somos capaces
de estar a la altura de la civilización que en los hechos fuimos desarrollando.
Este es nuestro dilema. No nos entretengamos solo remendando
consecuencias, pensemos en las causas de fondo, en la civilización del
despilfarro, en la civilización del use y tire, que lo que está tirando es tiempo de
vida humana malgastado, derrochando cuestiones inútiles.
Piensen que la vida humana es un milagro, que estamos vivos por milagro y
nada vale más que la vida. Y que nuestro deber biológico es por encima de
todas las cosas respetar a la vida e impulsarla, crearla, procrearla y entender
que la especie es nuestro nosotros. Gracias.

jueves, 26 de septiembre de 2013

FRANCISCO DE ASÍS FERNÁNDEZ MUY ENFERMO



El querido poeta Francisco de Asís Fernández, "Chichí", junto con su esposa Gloria alma y nervio del Festival Internacional de Poesía de Granada, ha empeorado físicamente en los últimos días, a tal punto que le han diagnosticado cáncer, y será sometido a una delicada cirugía. Al reproducir la información pública que ha hecho circular el propio Francisco de Asís, sus amigos hacemos votos porque dicha cirugía signifique todo lo positivo que deseamos. A continuación el mensaje de "Chichí":




Queridos amigos:
El día de ayer recibí la triste noticia de que estoy padeciendo de cáncer y que tengo que ser operado lo más pronto que se pueda.
Abrazos
FdeAsis

UNA CRISIS EN EBULLICIÓN



http://robertosamcam.blogspot.com/2013/09/una-crisis-en-ebullicion.html



"No se puede esperar que la gente sea sensata con el estómago vacío".

George Eliot


Una serie de eventos ocurridos en las últimas semanas y que han sido minimizados, o ignorados en el peor de los casos, por los medios de comunicación, no han pasado desapercibidos para otros sectores, quienes consideran que la crisis interna en las filas del orteguismo es mucho más profunda de lo que se podría pensar, a la que habría que añadir otros elementos, que tienen o podrían tener una gran incidencia en la situación que vive el gobierno familiar de los Ortega – Murillo.


La pugna interna desatada entre los grupos que se disputan la sucesión del poder, es al igual que sórdida, silenciosa, para no llamar mucho la atención de los adversarios del régimen, sin embargo, podría decirse que es una lucha casi a muerte por controlar la mayor cantidad de espacios que permitan estar en mejor posición ante cualquier eventualidad. Los dos grupos en disputa están caracterizados por ser Pro y Anti Rosario Murillo, el primero encabezado por ella misma y sus hijos, y el segundo teniendo como cara más visible al Comandante Bayardo Arce, a quien acompañan otros elementos históricos del sandinismo. La lucha en cuestión está planteada por el control de las instituciones claves en la sucesión: Corte Suprema de Justicia y Asamblea Nacional, estando en segundo plano los otros espacios, Procuraduría y Contraloría, fundamentalmente.


El Grupo Pro Murillo dispone del control absoluto de las empresas y del capital acumulado producto de la privatización de la cooperación petrolera venezolana, controla totalmente el gobierno central y la mayoría de los gobiernos locales, estos últimos altamente vulnerables por la dependencia de las asignaciones presupuestarias a través del Ministerio de Hacienda. Tiene como fortaleza adicional a la llamada juventud sandinista, que aunque carece de experiencia en estas lides, representan una importante fuerza de choque y han sido moldeados personalmente por la primera dama. Becas de estudio, cargos en las estructuras territoriales, estadios virtuales, regalías de todo tipo y la promesa de que son el futuro, el relevo del nuevo sandinismo – murillista, son parte de los “alicientes” para mantener este control. Es importante destacar el hecho de que de cara a la población, la crisis económica de los hogares nicaragüenses es achacada a Ortega y no a ella, y no menos importante está señalar que la “compañera” tiene un importante control de las acciones de su marido, por razones harto conocidas por los nicaragüenses.


El Grupo Anti Murillo, con más experiencia conspirativa pero con menos recursos, disputa espacios en la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Justicia. Tres eventos de esta lucha, dos de ellos hechos públicos, fueron, primero, el intento de colocar nuevamente al Coronel Lenin Cerna en espacios de control del poder judicial, intento fallido por demás, ya que fue defenestrado de inmediato y sin miramientos por doña Rosario; el segundo fue la intentona de decapitar a Rene Núñez en la Presidencia de la Asamblea Nacional, sin tener que llegar a Enero, que es cuando se tendría que elegir una nueva Directiva del Parlamento. La expulsión de Xóchitl Ocampo dejó al descubierto una grave fisura en la bancada oficialista, que no está por la labor de obedecer ciegamente a Murillo. El tercer evento, que no fue público, lo constituyó la barrida de todo el personal cercano a Arce que laboraba en diferentes dependencias del gobierno a mediados del primer semestre, por orden de la doña.


Paralelo a la lucha planteada por estos dos grupos, existen otros elementos que el poder tendría que conjugar, para neutralizarlos o ponerlos a su favor, ya que aunque actualmente no representan un peligro real, potencialmente pueden ser determinantes a mediano plazo.


OPOSICION, IGLESIA CATOLICA Y VIEJA GUARDIA SANDINISTA.


Hay tres sectores que se han caracterizado por su distanciamiento del régimen: una parte de la oposición, la Iglesia Católica y lo que se da en llamar la vieja guardia del sandinismo. En el primer caso, la aparición de Unidad por la Republica, aglutinando una serie de partidos, organizaciones políticas y de la sociedad civil, entraña en el mediano plazo en enorme peligro para las aspiraciones políticas, ya sea de Ortega en una nueva reelección, previas reformas constitucionales, o de Rosario Murillo, si logra imponerse al grupo que le adversa. Si esta alianza logra sobrevivir al 2015 sin mayores fisuras, se convierte en un peligro real a Ortega o a Murillo. Por otra parte, la posición de la Conferencia Episcopal es una piedra en el zapato orteguista, ya que su actitud crítica directa ante situaciones coyunturales afecta seriamente la imagen del gobierno. Ceder a las reformas a la Ley 779 es un paso calculado del gobierno para intentar un acercamiento con la Conferencia Episcopal, adicional al esfuerzo del siempre presente Cardenal Obando para seguir atrayendo sacerdotes a la causa del gobierno. La situación que se vive dentro de las filas de la vieja guardia sandinista es significativa. Alejados de las estructuras oficiales, se debaten en la búsqueda de sus propios espacios, desconfían por razones ideológicas de los sectores liberales, no están convencidos de apoyar al sector Anti Rosario y por motivos económicos tienen dificultad en organizarse como un movimiento político independiente, aunque poseen la experiencia y gente suficiente en los barrios para hacerlo.


UNIDAD DE LOS LIBERALES.


Una necesidad de Ortega para neutralizar la naciente Unidad por la Republica y el viejo sueño del Máximo Líder próximo a cumplirse, de acuerdo a los vientos que soplan últimamente. Sacar del ostracismo al Caudillo liberal, aprovecharse de la condición de rehén de Ortega en que ha quedado su contraparte y el estímulo de la entrega a ambos grupos de algunos cargos en las instituciones del estado que estarían próximos a repartirse, son algunos de los ingredientes para la unificación forzada de los liberales. Esta decisión prácticamente ya tomada en las altas esferas de ambos partidos, tendría el contrapeso en la base, tomando en cuenta la desconfianza mutua existente y el rechazo palpable a la dirigencia territorial por sus actuaciones personales en las dos últimas campañas electorales.


EL FACTOR EMPRESARIAL.


La última reunión entre el Gran Capital, el COSEP y Ortega, estableció claras diferencias entre el empresariado nacional. Por una parte, las 11 familias más poderosas del país definiendo la hoja de ruta económica del gobierno y el COSEP tratando de incidir políticamente en el día a día del gobierno y velando por el cumplimento de lo acordado entre los grandotes. Por la otra, Ortega sacando provecho, nacional e internacional, de su alianza con los empresarios y captando su apoyo incondicional para las próximas reformas constitucionales, su objetivo mayor. Mientras unos suspiran por creer que ataron al Ortega de los años 80’s, el otro goza de felicidad al ver legitimado el capital que ostenta. Quedan por fuera del festín la inmensa mayoría de los pequeños y medianos empresarios, los mayores generadores de empleo y riqueza para el país, quienes tendrán que seguir valiéndose por sí mismos para sortear el acecho de las alcaldías, la DGI, la DGA, el INSS, el INATEC y cuanto coyote aparezca.


LA CRISIS CAFETALERA.


Casi un año después de la aparición de la Roya en nuestro país, el gobierno aún no pone en práctica un plan de apoyo para los pequeños cafetaleros, quienes prácticamente han sido abandonados a su suerte. 70 mil de las 181 mil manzanas de café que se cultivan en el país están en manos de 40 mil productores de 1 a 5 manzanas. Restan 3 mil productores, medianos, grandes y “grandotes”, para completar los cerca de 43 mil productores de café del país. De esos 40 mil pequeños productores, 32 mil son los afectados por la plaga y asumiendo familias de 5 miembros cada uno como mínimo, tenemos una afectación económica directa en 160 mil ciudadanos pobres del campo, un excelente caldo de cultivo para alimentar a los grupos armados en el norte. En el colmo del cinismo, se habla de reconversión productiva para estos pequeños productores, lo que significa sacarlos de la actividad cafetalera, a la que se han dedicado durante toda su vida, y destinarlos a otros rubros productivos. Sembrar frijol negro para salir del clavo con Venezuela? Con este gobierno todo es posible.


SITUACION ECONOMICA.


A la par de los éxitos en el manejo macroeconómico de las finanzas públicas, es innegable el estrepitoso fracaso del manejo microeconómico de la economía nacional, la que más importa para la continuidad de cualquier gobierno. Alza constante en los precios de la canasta básica; escalada constante en los precios del combustible; disminución del salario real de los trabajadores a niveles del año 2001; lentísimo crecimiento del empleo formal y explosión de la informalidad laboral, son algunas señales evidentes de una profunda inestabilidad económica en la base de la pirámide, que tarde o temprano se traducirá en inestabilidad social, cuyas dimensiones y consecuencias solamente el gobierno dispondrá de los mecanismos para controlarla. Es de esperar mayores niveles de inseguridad ciudadana, prostitución, delincuencia infantil y juvenil. Con la ampliación del Canal de Panamá habrá mayor emigración de la mano de obra calificada en la construcción y por consiguiente una mayor fragmentación de los hogares de menos ingresos.


COOPERACION VENEZOLANA.


La panacea de 7 años de gobierno orteguista está llegando a su fin, por mucho que los voceros del gobierno lo nieguen. El cuerno de la abundancia, el palito de cacao, no da para más. La crisis venezolana según el economista venezolano José Guerra, “es el resultado de una política económica que hizo de las expropiaciones de fincas, hatos, haciendas y empresas una doctrina nacional. Ello como era de esperarse averió severamente los incentivos para que la gente del campo y de las empresas manufactureras se atreviera a ampliar sus negocios para dotar a los venezolanos de alimentos abundantes. Por su parte, las empresas estatales han fracasado estrepitosamente, son deficitarias, minadas por la corrupción y con disminuciones en sus niveles de producción. Otro factor que ha afectado negativamente la producción de alimentos es un esquema de control de precios que literalmente ha barrido la rentabilidad de las empresas que todavía producen en Venezuela, a lo cual hay que sumar una política antiinflacionaria que al descansar exclusivamente en el anclaje del tipo de cambio, ha facilitado las importaciones e incentivado la destrucción de las capacidades productivas internas”.




Puestas así las cosas, el gobierno no las tiene muy fácil que digamos. Son muchos frentes en los que tiene que dar la pelea y al menos en uno de ellos, el más importante, la situación económica de los hogares nicaragüenses, la está perdiendo y de calle. Por eso la venta de ilusiones, los pleitos convenientemente rebuscados con el vecindario y el circo que al por mayor se ofrece día a día.

INVITACIÓN


En el marco de…



Onofre Guevara López

Nuestro idioma sería un medio de comunicación pobre y carente de gracia si sus palabras y expresiones no fueran auxiliadas en sus mensajes por el sentido figurado de otras palabras y formas de expresión. El profesor Róger Matus Lazo, lo diría muchísimo mejor, pero tal vez se entiende lo que quiero decir: el sentido figurado de las palabras en la comunicación, son como la sal, la pimienta y demás especias que le dan sabor a la comida.

Pero, igual que una comida condimentada en exceso es causa de malestares estomacales, las palabras y expresiones utilizadas abusivamente y sin necesidad para la buena comunicación, empachan el lenguaje. Y si no me equivoco, el vocablo “marco” como sentido figurado, es el más o uno de los más abusados en todas las formas de expresión de oradores y escritores, de personas de todas las profesiones y actividades, de todos los niveles culturales y por todos los medios de comunicación. Por ello, el “marco” se ha ganado un lugar entre los vocablos indeseables, pues no aporta nada al mensaje, solo lo congestiona.

Pareciera que quienes abusan de este vocablo como sentido figurado, pensaran que Diógenes nunca halló al hombre honrado por haberse metido a vivir dentro de un barril… ¡en vez de haberlo hecho dentro de un “marco”!

Miren cómo se abusa del “marco” en las siguientes muestras recogidas al azar:

“En el marco de su estudio examinaron dos grupos de ratones…” Siempre se ha creído que todo estudio, incluso sobre el comportamiento de los ratones, los científicos lo hacen en los laboratorios. Pero, en este caso, dicen que el estudio lo hacen “en el marco”. ¿Será que el estudio resulta más efectivo en “el marco” que in vitrio?

Hacer las cosas “en el marco de la ofensiva diplomática…”, resulta poco práctico, porque una ofensiva diplomática tiene proyecciones inconmensurables dentro de la política internacional, ¿y de qué tamaño tendría que ser ese “marco” para que cupieran todas las intrigas del mundo?

Pero hacerlo “en el marco de la II Guerra Mundial…” ya se vuelve sangriento, pues, ¿qué dimensión tendrá ese “marco” para que pudieran meter a los 60 millones de seres humanos sacrificados durante esa guerra?

Según este otro ejemplo: hablar “en el marco de este contexto…”, es inimaginable de qué tamaño, qué clase de material y en dónde poner ese “marco” para meter este contexto dictatorial en el que vivimos, ya no digamos los contextos de guerra en que vive gran parte de la humanidad.

“La soberanía se expresa en el marco legal que concede derechos fundamentales…”, escribió un señor creyente de que el “marco” es la ley. El problema es cuando los tribunales de justicia no tienen soberanía, si no que están metidos en el “marco” del poder dictatorial. Entonces, solo se hace el cuadro con los derechos fundamentales.

¿Y qué hacer… “en el marco de esta reunión…”, cuando todo el mundo se puede reunir en cualquier parte? Pero no en la calle, menos si es para protestar, porque se cae bajo la represión de los CPC, los que no golpean precisamente con “marcos”, sino con piedras, palos y moteros…

Para reunirse “en el marco de los seminarios…”, si es un seminario religioso, solo se requiere tener vocación, pero si se trata de un seminario político, como un Foro sobre el Gran Canal de Wang Jing, entonces hay que descartar a la UNAN-Managua, porque los rectores se han metido tanto en el “marco” oficial, que ya viven cuadrados...

Pero el colmo de la mala puntería es meterse “en el marco de una tendencia alcista…”, porque si a ras de tierra todo se consume caro, ¿se imaginan cuánto costaría alcanzar con un “marco” (que ya no existe ni como moneda en Alemania) al globo donde viaja la canasta básica?

Lo que viene, parece tener la intención de apaciguar el malestar por las violaciones a las leyes, pues piensan meter a la gente “en el marco del movimiento por la paz…” No parece muy recomendable portarse pacífico, cuando en las instituciones del Estado les hacen la guerra a los derechos ciudadanos.

Oír que se puede hallar justicia “en el marco de una investigación rigurosa…”, es muy alentador. Pero si es una investigación de la Policía Nacional, es imposible imaginar en qué “marco” mete los resultados, a juzgar por sus “investigaciones” sobre el robo a los muchachos solidarios con los viejitos de don Porfirio…

Cuando alguien habla o escribe algo “en el marco de la estrategia de la guerra fría…”, se supone que tiene interés en que esa guerra no se caliente; ¿pero cómo congelar, o por lo menos bajarles la temperatura a los belicistas del complejo militar-industrial que sueñan con las ganancias que les produciría una agresión contra Siria?

Lo que parece más lógico, es pretender mirar los problemas del mundo “en el marco del Derecho Internacional…”. No obstante, ¿de qué tamaño sería un “marco” donde pudieran caber los centenares de miles de leyes, tratados y acuerdos de las Naciones Unidas que nadie cumple?

“Nuestras agendas anuales han tenido resultados concretos en la mejora del marco en el que operamos las empresas y el clima de negocios”, dicen los dueños del gran capital. Así revelan pues, que han mejorado el “marco” para encuadrar mejor sus intereses con los del gobierno…

Si el “marco” se hubiese eliminado de las expresiones aquí vistas, todo se hubiera entendido bien. Es que a nadie le hace falta, pero el colmo es que, teniendo todo el mundo un “marco” en el lugar más común de su lenguaje… ¡nadie sabe qué tamaño tiene!

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Paráfrasis



“Colombia no batalla contra Nicaragua, sino contra el Derecho Internacional”. Pero aquí, en Nicaragua, Ortega no actúa “en el marco” del derecho de los nacionales…

lunes, 23 de septiembre de 2013

La última sopa del Che

Por: Jaled Abdelrahim



Julia Cortez entró en la escuelita porque quería ver al “monstruo”. Los milicos y la CIA llevaban tanto tiempo tratando de dar con él… Y ahora estaba allí, detenido, en La Higuera, encerrado en su diminuta escuela. A esa aldea boliviana de poco más de 50 almas, perdida en la montaña, ella había llegado hacía no muchos meses para ser la maestra. “Tenía 19 años”, cuenta lento esta mujer de 65. “Yo ni siquiera sabía cómo se llamaba el preso. Lo que nos habían dicho desde meses atrás es que era un cubano comunista que venía a Bolivia a imponer sus ideales y a hacernos daño. Que era el jefe de unos guerrilleros que asaltaban y violaban. Que llevaba una coraza y un casco y que era imposible que muera”. No pudo  resistir la tentación de ver al villano, al animal enjaulado, a ese tipo que más tarde supo que se llamaba Ernesto Guevara.
“El Che estaba sentado en una silla al lado izquierdo de la pieza, detrás de la puerta, a oscuras. Le  alumbraba una vela”, relata esta docente jubilada acomodada en el sofá de su casa en Vallegrande 45 años después de aquello, “Llevaba una manta sobre las piernas y con eso tapaba la herida de bala que tenía del combate en la Quebrada. Estaba pálido, deteriorado, sin higiene, aunque trataba de demostrar firmeza”. El guerrillero acababa de ser capturado. La maestra, entró porque el centinela que vigilaba le había dado permiso para ojear. Eso hizo. “Esperaba otra cosa, ese hombre no daba miedo”, cuenta que pensó. Entonces Guevara levantó el rostro para mirar a la persona que había venido a observarle: “Se saluda”, dijo él. Ella no supo qué hacer y se marchó corriendo.
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Era un 9 de octubre de 1967 y la cacería que habían llevado a cabo durante los últimos once meses el ejército boliviano y la inteligencia estadounidense se cerraba en brindis. Del comando de 52 guerrilleros con el que había contado el Che en este país para tratar de derrocar la dictadura de René Barrientos y avivar la mecha que hiciera triunfar la revolución de Latinoamérica -la que él mismo había prendido en Cuba-, ya no quedaba nadie. Todos habían muerto en combate, o fusilados, pocos pudieron huir y alguno había desertado. Liquidada la parte del grupo que había tratado de abrirse camino por  Río Grade, el último halo de resistencia liderado por Guevara se extinguía un mes después en un valle llamado la Quebrada del Churo, a las faldas del monte espeso donde se ubica la Higuera. Allí, a la escuelita de esta aldea, trasladaron al líder comunista herido.

El silencio del insignificante habitáculo aún hoy impone. Sus paredes, su piso y su techo están renovados. Conserva su emplazamiento, sus ínfimas dimensiones y algunas de las sillas y pupitres de madera carcomida donde permaneció sentado elcomandante durante el arresto. La cabaña entonces tenía el suelo de tierra. El que volvió a pisar Julia cuando horas más tarde de su primer encontronazo con el mito fue avisada por los militares de que el prisionero pedía verla.
 “No sé por qué quiso verme a mí, pero pasó eso. Yo ni quería”, prosigue esta anciana de ojos negros, recuerdos intactos y tono severo.

-       ¿Qué le dijo?
-       Que si era la maestra y que si había escrito yo en la pizarra ‘Ángulos’ sin acento,  que eso era una falta de ortografía.
-       Tenía carácter.
-       Sí, ya lo creo que tenía. Pero era algo más.
-       ¿Qué más?
-       No sé bien cómo hacerlo entender. Mire, yo lo que tenía ante mis ojos era un hombre pálido, sucio, sentado y herido -afloja la aspereza de su rostro Julia, -pero no entiendo por qué no podía verle así. Era raro. Con todo eso, era fuerte, firme, atractivo. Empezó a hablarme...
-       ¿De qué?
-       Fueron unos diez minutos. Me empezó a contar que él y sus guerrilleros habían venido a Bolivia a luchar por los débiles. Que había llegado el momento de que los pobres vencieran a los ricos. Que nosotros teníamos que luchar... Me hablaba de sus ideales.
-       ¿Y qué pensó usted cuando escuchó todo eso?
-       Verá, era inteligente, respetuoso, hablaba bien. Decía cosas con mucho sentido. Lo cierto es que me quedaba parada mirándole. No sé. Por lo que decía y cómo lo decía más que por su aspecto. Pero también por su aspecto. Yo siempre digo que era hermoso. Bello. No era un monstruo. Pensé que tenía razón en lo que hablaba.  
A Julia le desapareció el miedo. Horas más tarde, sintió el impulso de preparar una sopa para llevársela al recluso. “El guardia me dio permiso a entrar de nuevo”.
-       ¿De qué era la sopa?
-       De maní.
-       ¿Le gustó?
-       No lo sé, pero me dio las gracias.
-       ¿Le habló de algo más?
-       Si, ahí fue cuando le hice la promesa. Se lo había prometido.
-       ¿Prometer? ¿Qué le prometió?
-       Estuvo hablándome otro ratito de su causa y yo le escuchaba. Estaba cómoda hablando con él. Yo le miraba todo el rato.
-       ¿Pero cuál fue la promesa?
-       Él me pidió que si podía enterarme, preguntando con disimulo a los militares, que qué iba a pasar con él. Le dije que lo iba a hacer. Quedé con él de volver a la escuelita y contárselo. Se lo prometí, ¿sabe?
-       ¿Lo hizo? ¿Se lo dijo?
-       20 minutos más tarde o algo así, desde mi casa, escuché disparos-, entrecruza Julia los dedos de las manos como haciendo resistencia al recuerdo – Volví corriendo a la escuelita y la puerta estaba abierta. Entré y él estaba allí, tirado en el suelo. […] No pude cumplir mi promesa.
-       ¿Qué hizo cuando entró usted en esa escuelita y vio a Guevara muerto, doña Julia?
-       Para mí no era Guevara, era ese hombre que me había hablado y al que le había hecho una promesa.  Me quedé paralizada. No sé por qué. Me había entrado mucho miedo. No podía ir ni quedarme. Estaba sola e inmóvil. Le miraba. Cuando pude mover las piernas, sin pensar, empecé a andar muy rápido hacia fuera del pueblo.
Busto conmemorativo en La Higuera.
Ernesto Guevara había sido ejecutado. La rebeldía del combatiente más conoció de todos los tiempos había terminado en el habitáculo donde esta sexagenaria impartía sus clases de joven, ese día suspendidas por causas mayores. Un miembro de la CIA –supuestamente- dio órdenes de asesinarle disparándole del cuello hacia abajo ya que las radios llevaban desde el día anterior diciendo que el Che había muerto en combate. Mario Terán, el suboficial del ejército boliviano que ofició de verdugo, entró con su fusil M-2 al aula y efectuó las descargas. Fueron dos ráfagas que le agujerearon primero las piernas y luego el pecho. Más tarde, el suboficial relató aquel momento en una emotiva carta de arrepentimiento [según publicaron algunos medios] en la que cuenta como al ingresar en aquella escuelita el condenado se puso de pie, levantó la cabeza y le lanzó una mirada que le hizo “tambalear por un instante”. “Póngase sereno y apunte bien. Va a matar a un hombre”, le ordenó el reo a su ejecutor. Terán fue, quien con la camisa impregnada “de miedo, sudor y pólvora”, salió de allí tras finalizar su encargo dejando a su espalda “la puerta abierta” que encontró Julia instantes después.
Susana Osinaga, una de las enfermeras que lavó el cadáver del Ché, en Vallegrande.
“Trajeron un cuerpo a la lavandería del hospital y me dijeron que lo lavara, que era el Che Guevara. Pero yo no sabía quién era el Che Guevara. Qué iba a saber”. Habla Doña Susana Osinaga, una señora de 82 años sentada dentro de una minúscula tienda de abastos. Le ha costado desvelar a la primera que ella fue una de las dos enfermeras que lavaron el cadáver del revolucionario.
Doña Susana agarra la foto enmarcada que posee del cuerpo del guerrillero sin vida. La imagen preside su tiendecita. No sabía ella cuando le encomendaron aquella tarea a los 35  años que estaba enjuagando al que más tarde convertiría en su santo. El cadáver del Che que aparece en la fotografía, una instantánea replicada en todo el mundo, lo había adecentado ella. La anciana está “orgullosa” de eso. Para inquietud de la versión oficial, insiste en que en el cuerpo del rebelde no había varios, sino un solo agujero de bala.
-       ¿Cuándo supo realmente la importancia del fallecido que usted limpiaba?
-       Años más tarde-, responde esta ex enfermera de pelo grisáceo desde la banqueta de su tienda de la que no se levanta, o no puede levantarse. -Aquí ha venido harto de gente a estrecharme la mano con la que le lavé-, afirma, y muestra la extremidad de su cuerpo que es parte de la historia. 

La infame lavandería de Vallegrande.
Lo cierto es que Vallegrande se ha convertido en un pequeño lugar de culto cuyo difícil acceso le incorpora una suerte de misticismobudista, y al que acuden a cuentagotas enamorados del mito. “De todos los sitios del mundo”, dice Osinaga. El momento álgido es cada 9 de octubre. En la fecha de la conmemoración de su muerte, pequeños grupos de paganos peregrinos acuden aquí a visitar la lavandería donde se lavó al icono guerrillero y las viejas fosas (hoy mausoleo y muestrario) donde en 1997 fueron hallados su cadáver y los de algunos de sus camaradas gracias a las declaraciones que hizo el ex militar boliviano Mario Vargas Salinas al periodista Jon Lee Anderson.
Muchos de los autóctonos también le mitifican. Pero en este pueblo boliviano de agricultores, pequeños comerciantes y campesinos, donde una gran parte de la población no cobran mucho más de 200 euros mensuales, este protagonismo fortuito también es una oportunidad de negocio [lean la crónica de Los Mercaderes del Ché del periodista Alex Ayala].
Gonzálo Flores Gura, un experto en la historia de Guevara que atiende la casa de la cultura de Vallegrande, saca un extra por acompañar a los curiosos hasta los agujeros donde el ejército dejó oculto los restos del comando rebelde. Eran dos fosas secretas en las inmediaciones e interior de la antigua base militar. “Antropólogos argentinos y cubanos pasaron dos años buscando tras conocerse la pista que ofreció Vargas Salinas”, explica el guía. “Una vez hallados, a Guevara y a otros se los llevaron a enterrar a Cuba. Fue fácil identificarle a él porque su esqueleto estaba sin manos. Se las habían cortado antes de enterrarle para dar fe de su muerte”.

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Doña Julia también pide dinero antes de la entrevista (una cantidad alta), aunque por algún motivo accede a hacerla de todos modos tras la negativa al pago (asuntos de ética periodística). Ella al menos tiene un motivo para solicitar pago, algunos otros oriundos sin más relación con el guerrillero que el ser de allí, tratan de paliar las escaseces rurales con la plata de los pocos visitantes, curiosos y reporteros que pasan por aquí. Otros tienen otro estilo. “Yo no pido nada por hablar de esto. Porque es historia y no se puede cambiar por dinero”, se opone a la tendencia Blanca Cadima, que sufre de vergüenza ajena y que quizás es inconsciente de que también se cobra entrada por entrar a las pirámides egipcias o al Coliseo romano. Ella es la hija de René Cadima, un fotógrafo y zapatero local fallecido en 2010 que capturó algunas instantáneas del cadáver del Che que dieron la vuelta al planeta. La descendiente de otro de los testigos más relevantes del final de la leyenda. “Mi padre era poco más que un aficionado a la fotografía, pero después de aquello, vinieron a comprarle sus imágenes periódicos de todos los lados. Hasta de Japón”, cuenta esta acomodada regente de la ferretería Vallegrande. El pobre casi se queda sin cámara porque hizo una foto al cadáver desnudo. Le mandaron arrancar ese rollo cuando le vieron hacerla. Y al final, sus fotos por todo el mundo y fíjese que no sacó mucho. Siguió haciendo zapatos toda su vida”.
 Después de aquel paso por la lavandería mortuoria de doña Susana y las fotos de Cadima, todo acabó. El cuerpo del líder fue retirado, y Vallegrande, siguió cultivando su tierra inconsciente de que en ella quedaban descansando los restos de una de las efigies más notorias del siglo XX. Durante 30 años la biología en descomposición de Ernesto Guevara, sus compañeros de armas y la mítica agente secreta revolucionaria de origen argentino-europeo Tania (Haydée Tamara Bunke Bíder) permanecieron allí ocultos bajo el conocimiento de unos pocos militares que supieron guardar bien el secreto. Tampoco dejaron a este pueblo conservar ese reducto de la historia cuando los cadáveres fueron descubiertos.
Para esta localidad y su satélite, la Higuera, queda un lugar en las enciclopedias, muchos monumentos al guerrillero y una oportunidad de fomento del turismo mal gestionada. Pero no solo eso. Doña Julia tiene en casa varias fotografías del Che, -y sin importarle que él se reconociera ateo-, les prende velas como si fueran la estampa de un santo. Lo mismo hacen muchas de sus vecinas. “Era un hombre bueno. Quería ayudar a los desfavorecidos. Yo creo en él y en las cosas que decía”, asegura la ex maestra. Al parecer aquella sopa que sirvió al monstruo cubano, con mayor o menor ortodoxia marxista, acabó llenándole a ella.

La guerra radiactiva en Irak y en los Balcanes EE.UU. utilizó el cáncer como arma de guerra


Jefrey St. Clair

CounterPunch


Traducido para Rebelión por J. M.




Al final de la Primera Guerra del Golfo, Saddam Hussein fue denunciado como un villano feroz por ordenar a sus tropas en retirada destruir los campos de petróleo kuwaitíes, contaminar el aire con nubes venenosas de humo negro y saturar el suelo con pantanos de crudo. Se calificó, con razón, de crimen de guerra ambiental.


Pero los meses de bombardeos de los aviones estadounidenses y británicos sobre Irak con misiles de crucero han dejado un legado aún más mortífero e insidioso: toneladas de coquillas, balas y fragmentos de bomba amarradas con uranio empobrecido. En total EE.UU. golpeó objetivos iraquíes con más de 970 bombas y misiles radiactivos.


Pasó menos de un decenio para que las consecuencias de la campaña de bombardeos radiactivos en la salud de las personas empezasen a conocerse. Y las consecuencias son terribles, por cierto. Los médicos iraquíes la llaman "la muerte blanca", la leucemia. Desde 1990, la tasa de leucemia en Irak ha aumentado en más del 600%. La situación se ve agravada por el aislamiento forzado de Irak y el régimen de sanciones sádicas, descrito recientemente por el secretario general de la ONU Kofi Annan como "una crisis humanitaria", que hace que el diagnóstico y tratamiento de los cánceres sean aún más difíciles.


"Tenemos pruebas de trazas de uranio empobrecido en muestras tomadas para el análisis, y eso es muy malo para los que afirman que los casos de cáncer han aumentado por otras razones", dijo el doctor Umid Mubarak, ministro de Salud de Irak.


El doctor Mubarak afirma que el miedo de Estados Unidos a enfrentarse a las consecuencias sanitarias y ambientales de su campaña de bombardeos con armas de uranio empobrecido está en parte detrás de su rechazo a cumplir su compromiso de un acuerdo que permita a Irak vender algunas de sus vastas reservas de petróleo a cambio de alimentos y suministros médicos.


"El polvo del desierto lleva a la muerte", dijo el Dr. Jawad Al-Ali, un oncólogo y miembro de la Real Sociedad de Médicos de Inglaterra. "Nuestros estudios indican que más del 40% de la población en torno a Basora tendrá cáncer. Atravesamos otro Hiroshima".


La mayoría de las víctimas de la leucemia y el cáncer no son soldados. Son civiles. Y muchos de ellos son niños. El Comité de Sanciones Iraquí en Nueva York controlado por los Estados Unidos ha negado reiteradas solicitudes de Irak para equipos de tratamiento contra el cáncer y medicamentos, incluso analgésicos como la morfina. Como resultado, los hospitales desbordados en ciudades como Basora recurren al tratamiento del cáncer con aspirina.


Esto forma parte de un horror más grande infligido a Irak, que ve que hasta 180 niños mueren cada día, según las cifras de mortalidad recopilados por UNICEF de un catálogo de las enfermedades del siglo XIX: el cólera, la disentería, la tuberculosis, escherichia coli, las paperas, el sarampión, la gripe.


Los Iraquíes y kuwaitíes no son los únicos que muestran signos de contaminación y afecciones debidas al uranio empobrecido. Se ha encontrado una variedad de enfermedades que afectaron a veteranos de la Guerra del Golfo con rastros de uranio en la sangre, las heces, la orina y el semen.


El uranio empobrecido es un nombre que suena bastante benigno para el uranio-238, un compuesto de elemtos residuales de la extracción del uranio-235 que se utiliza en reactores nucleares y armas. Durante décadas este tipo de residuos radiactivos han sido una molestia y se acumulaban en las plantas de tratamiento de plutonio de todo el país. A finales de 1980 había casi 1.000 millones de toneladas de este material.


A continuación a los diseñadores de armas del Pentágono se les ocurrió un uso para los residuos: podían moldearse y convertirlos en balas y bombas. El material era gratis y había un montón. También el uranio es un metal pesado, más denso que el plomo. Esto hace que sea ideal para su uso en armas de penetración, diseñadas para destruir tanques, vehículos blindados que transportan personal y búnkeres.


Cuando las bombas que lleva el tanque explotan, el uranio empobrecido se oxida en fragmentos microscópicos que flotan en el aire como polvo cancerígeno movido por los vientos del desierto durante décadas. El polvo letal se inhala, se adhiere a las fibras de los pulmones y finalmente comienza a causar estragos en el cuerpo: tumores, hemorragias, los sistemas inmunes devastados, las leucemias.


En 1943, los halcones relacionados con el Proyecto Manhattan especularon que el uranio y otros materiales radiactivos podrían dispersarse en amplias franjas de tierra para contener a los ejércitos enemigos. El general Leslie Grove, jefe del proyecto, afirmó que podría esperarse que las armas de uranio causaran un "daño permanente a los pulmones”. Hacia finales de la década del 50 el padre de Al Gore, el senador de Tennessee, propuso rociar la zona desmilitarizada en Corea con uranio como una represalia barata frente a un ataque de los norcoreanos.


Después de la Guerra del Golfo, los planificadores del Pentágono estaban tan encantados con el rendimiento de sus armas radiactivas que ordenaron un nuevo arsenal y bajo las órdenes de Bill Clinton dispararon el mismo material contra posiciones serbias en Bosnia, Kosovo y Serbia. Más de 100 unidades de bombas de uranio empobrecido se han utilizado en los Balcanes en los últimos seis años.


Los equipos médicos de la región ya habían detectado brotes de cáncer cerca de los lugares bombardeado. La tasa de leucemia en Sarajevo, golpeado por las bombas estadounidenses en 1996, se ha triplicado en los cinco últimos años. Pero no sólo los serbios están enfermos y moribundos. Las fuerzas de paz de la OTAN y de la ONU en la región también están afectadas de cáncer. El día 23 de enero ocho soldados italianos que sirvieron en la región murieron de leucemia.


El Pentágono ha barajado una variedad de razones y excusas. En primer lugar, el Departamento de Defensa restó importancia a las preocupaciones sobre el uranio empobrecido tachándolas de teorías conspirativas sustentadas por activistas por la paz, ecologistas y propagandistas iraquíes. Cuando se exigió a EE.UU. y a sus aliados de la OTAN que revelasen las propiedades químicas y metálicas de sus municiones, el Pentágono se negó. También se ha negado a ordenar pruebas de los soldados estadounidenses estacionados en el Golfo y en los Balcanes.


Si EE.UU. se ha mantenido en silencio, los británicos no. Un estudio realizado en 1991 por la UK Atomic Energy Authority predijo que si se inhala menos del 10% de las partículas liberadas por las armas de uranio empobrecido utilizadas en Irak y Kuwait, podría dar lugar a unas "300.000 muertes".


La estimación británica supone que el único ingrediente radiactivo de las bombas lanzadas sobre Irak fue el uranio empobrecido. No fue así. Un nuevo estudio de los materiales de estas armas las describe como un "cóctel nuclear" que contiene una mezcla de elementos radiactivos, incluido el plutonio y el altamente radiactivo isótopo uranio-236. Estos elementos son 100.000 veces más peligrosos que el uranio empobrecido.


Por lo general, el Pentágono ha tratado de volcar la culpa en el manejo descuidado del Departamento de Energía de sus plantas de producción de armas. De esta manera el portavoz del Pentágono Craig Quigley describe la situación en una lógica despedazada digna de la pluma de Joseph Heller: "De la mejor manera que podemos comprender ahora la contaminación, es que se originó en las propias plantas que producen el uranio empobrecido en el espacio de tiempo de unos 20 años”.


De hecho, los problemas en las instalaciones nucleares del Departamento de Energía y la contaminación de sus trabajadores y contratistas se conocen bien desde la década de 1980. Un memorando del Departamento de Energía de 1991 informa de que: "durante el proceso de fabricación de combustible para reactores nucleares y elementos para las armas nucleares, la planta de difusión gaseosa de Paducah... fabricó uranio empobrecido que contiene potencialmente neptunio y plutonio".


Pero estas excusas, sin medidas para hacer frente a la situación, están creciendo paulatinamente. Doug Rokke, el físico en salud del Ejército de EE.UU. que supervisó la limpieza parcial de fragmentos de bombas de uranio empobrecido en Kuwait está enfermo. Su cuerpo registra un nivel de radiación 5.000 veces superior a la radiación considerada "segura". Sabe dónde colocar la culpa. "No puede haber ninguna duda sensata acerca de esto," dijo Rokke al periodista australiano John Pilger. "Como resultado del metal pesado y el veneno radiológico del uranio empobrecido la gente en el sur de Irak tienen problemas respiratorios, problemas renales, cánceres. Los miembros de mi equipo han muerto o están muriendo de cáncer”.


El uranio empobrecido tiene una vida media de más de 4 millones de años, aproximadamente la edad de la Tierra. Miles de hectáreas de tierra en los Balcanes, Kuwait y el sur de Irak están contaminadas para siempre. Si George Bush padre, Dick Cheney, Colin Powell y Bill Clinton siguen compitiendo por un legado, hay uno muy sombrío que se mantendrá casi para toda la eternidad.


Este estudio es una adaptación de un capítulo de Been Brown So Long It Looked Like Green to Me: the Politics of Nature.


Jefrey St. Clair es el editor de CounterPunch y autor de Been Brown So Long It Looked Like Green to Me: the Politics of Nature, Grand Theft Pentagon y Born Under a Bad Sky. Su último libro es Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion. Contacto: sitka@comcast.net


Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/09/13/when-the-us-used-cancer-as-a-weapon/

INVITACIÓN


CARICATURA


jueves, 19 de septiembre de 2013

No falta diálogo, falta legalidad



Onofre Guevara López

Si la justificación de la alianza entre capital y poder dependiera de la lectura y la fe en la infalibilidad de las cifras macroeconómicas para demostrar que así se conquista el bienestar general, no existieran agitaciones sociales, menos revoluciones. Y el hecho de que aquí la revolución se haya frustrado, no ha borrado muchas de las causas que la motivaron.

Lo digo, porque, al parecer, José Adán Aguerri, el administrador político del Cosep, cree que con las cifras macroeconómicas está descubriendo América. Él, no parece suponer siquiera que, aparte de los datos concretos, su fe en esas cifras es la misma que tuvieron por mucho tiempo los capitalistas durante el somocismo. La han tenido todo el tiempo después con todos los gobiernos, pero las promesas sobre el desarrollo siguen siendo eso, promesas.

El progreso material para todos, nunca coqueteó con la realidad, menos que suceda, como dice Antonio Lacayo –en su apoyo al proyecto Ortega-Cosep—, que: “El mejoramiento de la economía es como cuando llueve: todos nos mojamos, aunque unos más que otros.” Este “aunque” es la excusa para el engaño, porque no solo se mojan unos más que otros cuando llueve, sino que también hay amplias zonas sociales donde se vive bajo una sequía permanente.

De manera, que no son nada nuevos los recitales de eufemismos para disfrazar las desigualdades sociales, aunque nunca está de más hacer el intento por descubrir lo que se quiere ocultar detrás de esos eufemismos. Por eso, es interesante detenerse en lo que Aguerri llamó en su discurso, los “cinco pilares de crecimiento a fortalecer”. Él comenzó con esta idea:

“Gobernabilidad Democrática y Seguridad Jurídica. Es fundamental que tanto los ciudadanos como las autoridades respeten las normas vigentes.”

Perogrullo lo hubiese dicho en cualquier ocasión y en lugares menos engalanados, pues es un hecho de vieja data que si las normas vigentes se respetaran aquí habría gobernabilidad. Pero don José Adán omitió la verdad de que la gobernabilidad que tanto falta, es porque las “autoridades” no han respetado esas normas ni las quieren respetar. Y ese es el motivo por el cual Ortega está en el poder: por no haber respetado la norma constitucional que prohíbe la reelección, y se reeligió ilegalmente... con un fraude de ipegüe, además.

Detrás de esa violación de las normas vigentes, están otras ilegalidades, como tener funcionarios de facto en los poderes del Estado y la falta de transparencia en todo, y de eso, solo son responsables las “autoridades”. Sería interesante que Aguerri revelara cuáles son las “normas vigentes” que los “ciudadanos” no respetan, como para excitarlos a que junto a “las autoridades” de hagan cargo de “la gobernabilidad y la seguridad jurídica”. No podrá hacerlo, y ahí comienza la falsedad de su planteamiento.

Según Aguerri:

“Son temas necesarios de dialogar y consensuar:

“El fortalecimiento y respeto del Estado Democrático de Derecho y la división e independencia de Poderes del Estado;

“La confusión de lo público con lo político-partidario genera desconfianza e inseguridad jurídica;

“La protección de la seguridad personal, de los derechos económicos y de propiedad y cumplimiento de los contratos privados y públicos;

“El funcionamiento eficiente e independiente de la justicia;

“La independencia, transparencia y eficiencia en la administración de los procesos electorales;

“El nombramiento de Funcionarios Públicos conforme requisitos y procedimientos de la Constitución Política en consenso con los partidos políticos de oposición”.

No se le olvidó nada, pero siendo que mucho de lo señalado por él refleja un estado descompuesto, José Adán se cuidó de no mencionar siquiera la palabra corrupción. Por muy positivo que sea dialogar, no es un remedio infalible para todos los males. Las omisiones y burlas a las leyes no son para ser dialogadas con los responsables, sino para ser reclamadas, porque son delitos constitucionales, y sobre los delitos no se dialoga con los delincuentes, pues no hay nada que “consensuar” con ellos.

¿”Consensuar” sobre qué? Esas normas constitucionales no son objetos de discusión ni de consenso, porque ya son leyes de la república –están en la Carta Magna— discutidas y aprobadas por consenso. Por lo tanto, son normas vigentes de obligatorio cumplimiento, en primer lugar, de parte de las “autoridades”.

Todo presidente de la república, es el primer obligado a cumplir las leyes y hacerlas cumplir (Artículo 150 Cn., numeral 1). Pero cuando un gobernante falla con su responsabilidad –como Ortega está fallando desde hace mucho tiempo— corresponde a los ciudadanos exigirle su cumplimiento, y no pedirle dialogar con él para ver si quiere “consensuar” su cumplimiento. Es que no se trata de discutir otra Constitución, sino de darle vigencia real a la que existe.

Si el Cosep y el gobierno quieren nueva Constitución para legalizar su plutocracia, que convoquen a una Constituyente, pero no estén engañando al pueblo con diálogos marrulleros. En la situación actual, pedir diálogo con el gobierno, solo puede tener la mala intención de hacerle concesiones sobre derechos que no cumple, pero están vigentes y son irrenunciables.

Como ciudadanos, los señores del Cosep tienen el derecho de opinar y proponer lo que deseen sobre la administración pública, pero no tienen derecho de dialogar sobre “normas vigentes” que la Constitución no manda a ser dialogadas, sino a ser cumplidas. Sencillamente eso: ¡cumplidas! Y si pretenden institucionalizar su plutocracia, que lo hagan a nombre de sus negocios e intereses, sin invocar falsamente el bienestar general de los nicaragüenses.

Así, demostrarían sinceridad en lo que se proponen y, quienes quieran seguirlos, que lo hagan sin esconder lo que buscan. Y si creen que sus negocios van viento en poca con este gobierno, como efectivamente van, solo tienen que seguir con su alianza hasta donde puedan llegar. La ciudadanía hará lo suyo, cuando sienta la necesidad de reclamar sus derechos frente a los violadores de las “normas vigentes”, pero sabiendo que antes debe organizarse y unirse sólidamente con los que quieran una democracia y no una plutocracia.

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Paráfrasis



Enriquecidos, recuperados y prepeados con victorias fraudulentas.

Texto completo de la carta del papa al agnóstico doctor Scalfari



Texto completo de la carta del papa



Apreciado doctor Scalfari:

Es con profunda cordialidad que al menos a grandes líneas quisiera tratar de responder a la carta que, desde las páginas de La Repubblica, se ha querido dirigir a mi el 7 de julio con una serie de reflexiones personales, que luego ha enriquecido en las páginas del mismo diario el 7 de agosto.

Le agradezco, en primer lugar, por la atención con la que leyó la encíclica Lumen Fidei. La cual en la intención de mi amado predecesor, Benedicto XVI, que la concibió y escribió gran parte, y la que con gratitud, heredé, se dirige no solo a confirmar en la fe en Jesucristo a aquellos que en aquella ya se reconocen, sino también para despertar un diálogo sincero y riguroso con los que, como Usted, se define "un no creyente por muchos años, interesado y fascinado por la predicación de Jesús de Nazaret".

Por lo tanto, creo que es muy positivo, no solo para nosotros individualmente, sino también para la sociedad en la que vivimos, detenernos para dialogar de algo tan importante como es la fe, que se refiere a la predicación y a la figura de Jesús. Creo que hay, en particular, dos circunstancias que hacen que este diálogo sea hoy un deber y algo valioso.


La paradoja de la fe cristiana

Como se sabe, uno de los principales objetivos del Concilio Vaticano II, querido por el papa Juan XXIII y por el ministerio de los papas, es la sensibilidad y contribución que cada uno desde entonces hasta ahora ha dado según el patrón establecido por el Concilio. La primera de las circunstancias -como se recuerda en las páginas iniciales de la Encíclica- deriva del hecho que a lo largo de los siglos de la modernidad, se produjo una paradoja: la fe cristiana, cuya novedad e incidencia sobre la vida del hombre desde el principio han sido expresados precisamente a través del símbolo de la luz, a menudo ha sido calificada como la oscuridad de la superstición que se opone a la luz de la razón. Así entre la Iglesia y la cultura de inspiración cristiana, por una parte, y la cultura moderna de carácter iluminista, por la otra, se ha llegado a la incomunicación. Ahora ha llegado el momento, y el Vaticano II ha inaugurado justamente la estación, de un diálogo abierto y sin prejuicios que vuelva a abrir las puertas para un serio y fructífero encuentro.


La fe crece en el testimonio y el diálogo con todos

La segunda circunstancia, para quien busca ser fiel al don de seguir a Jesús en la luz de la fe, viene del hecho de que este diálogo no es un accesorio secundario de la existencia del creyente: es en cambio una expresión íntima e indispensable. Permítame citarle una afirmación en mi opinión muy importante de la Encíclica: visto que la verdad testimoniada por la fe es aquella del amor -subraya- «está claro que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; por el contrario, la verdad lo hace humilde, consciente de que, más que poseerla nosotros, es ella la que nos abraza y nos posee. Lejos de ponernos rígidos, la seguridad de la fe nos pone en camino, y hace posible el testimonio y el diálogo con todos» ( n. 34 ). Este es el espíritu que anima las palabras que le escribo.


La fe vivida en la Iglesia

La fe, para mí, nace de un encuentro con Jesús. Un encuentro personal, que ha tocado mi corazón y ha dado una dirección y un nuevo sentido a mi existencia. Pero al mismo tiempo es un encuentro que fue posible gracias a la comunidad de fe en la que viví y gracias a la cual encontré el acceso a la sabiduría de la Sagrada Escritura, a la vida nueva que como agua brota de Jesús a través de los sacramentos, de la fraternidad con todos y del servicio a los pobres, imagen verdadera del Señor.

Sin la Iglesia -créame-, no habría sido capaz de encontrar a Jesús , mismo siendo consciente de que el inmenso don que es la fe se conserva en las frágiles odres de barro de nuestra humanidad. Y es aquí precisamente, a partir de esta experiencia personal de fe vivida en la Iglesia, que me siento cómodo al escuchar sus preguntas y en buscar, junto con Usted, el camino a través del cual podamos, quizás, comenzar a hacer una parte del camino juntos.


Lo que Jesús fue y es para nosotros

Perdóneme si no sigo paso a paso los argumentos propuestos por usted en el editorial del 7 de julio. A mí me parece más fructífero -o por lo menos es más agradable para mí- ir de una determinada manera al corazón de sus consideraciones. No entro ni siquiera en el modo de exposición seguida por la Encíclica, en la que Usted advierte la falta de una sección dedicada específicamente a la experiencia histórica de Jesús de Nazaret.

Observo únicamente, para empezar, que un análisis de este tipo no es secundario. Se trata de hecho, siguiendo después la lógica que guía el desarrollo de la encíclica, de centrar la atención sobre el significado de lo que Jesús dijo e hizo, y así, en última instancia, de lo que Jesús fue y es para nosotros. Las cartas de Pablo y el evangelio de Juan, a los que se hace especial referencia en la Encíclica, se construyen, de hecho, en el sólido fundamento del ministerio mesiánico de Jesús de Nazaret, que llegan a su auge resolutivo en la pascua de muerte y resurrección. Así es que, es necesario confrontarse con Jesús, diría yo, en la realidad y la rudeza de su historia, así como se nos relata sobre todo en el Evangelio más antiguo, el de Marcos.

Observamos entonces que el «escándalo» que la palabra y la práctica de Jesús causan alrededor de él, derivan de su extraordinaria «autoridad»: una palabra, esta, atestiguada desde el Evangelio de Marcos, pero que no es fácil reportar bien en italiano. La palabra griega es «exousia», que literalmente se refiere a lo que «viene del ser», de lo que es. No se trata de algo externo o forzado, sino de algo que emana de su interior y que se impone por sí mismo. Jesús realmente golpea, confunde, innova -como él mismo dice- a partir de su relación con Dios, llamado familiarmente Abbà, lo que le da a esta «autoridad» para que él la emplee a favor de los hombres.

Así, Jesús predica «como quien tiene autoridad», cura, llama a sus discípulos a seguirle, perdona... cosas todas que en el Antiguo Testamento, son de Dios y solo de Dios. La pregunta que más retorna en el Evangelio de Marcos es: «¿Quién es este que ...?» , y que tiene que ver con la identidad de Jesús, nace de la constatación de una autoridad diferente a la del mundo, una autoridad que no tiene la intención de ejercer el poder sobre los demás, sino para servir , para darles la libertad y la plenitud de la vida. Y esto al punto de jugarse la propia vida, hasta experimentar la incomprensión, la traición, el rechazo; hasta ser condenado a muerte, hasta caer en el estado de abandono sobre la cruz.

Pero Jesús se mantuvo fiel a Dios hasta el final. Y es precisamente entonces -como exclama el centurión romano al pie de la cruz, en el Evangelio de Marcos-, cuando Jesús se muestra, paradójicamente, ¡como el Hijo de Dios! Hijo de un Dios que es amor y que quiere, con todo su ser, que el hombre, cada hombre, se descubra y viva también él como su verdadero hijo. Esto, para la fe cristiana, está certificado por el hecho de que Jesús ha resucitado: no para demostrar el triunfo sobre aquellos que lo han rechazado, sino para dar fe de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, que el perdón de Dios es más fuerte que todo pecado , y que vale la pena emplear la propia vida, hasta el final, para dar testimonio de este gran regalo.


La originalidad de la fe cristiana

La fe cristiana cree esto: que Jesús es el Hijo de Dios que vino a dar su vida para abrir a todos el camino del amor. Por lo tanto tiene razón, querido doctor Scalfari, cuando ve en la encarnación del Hijo de Dios la piedra angular de la fe cristiana. Tertuliano escribía: «caro cardo salutis», la carne (de Cristo) es la base de la salvación. Porque la encarnación, es decir, el hecho de que el Hijo de Dios haya venido en nuestra carne y haya compartido alegrías y tristezas, triunfos y derrotas de nuestra existencia, hasta el grito de la cruz, experimentando todo en el amor y en la fidelidad al Abbà, testimonia el increíble amor que Dios tiene respecto a cada hombre, el valor inestimable que le reconoce. Cada uno de nosotros, por lo tanto, está llamado a hacer suya la mirada y la elección del amor de Jesús, para entrar en su manera de ser, de pensar y de actuar. Esta es la fe, con todas las expresiones que se describen puntualmente en la Encíclica.

Siempre en el editorial del 7 de julio, Usted me pregunta también cómo entender la originalidad de la fe cristiana, ya que esta se basa precisamente en la encarnación del Hijo de Dios, en comparación con otras creencias que giran en trono a la absoluta trascendencia de Dios. La originalidad, diría yo, radica en el hecho de que la fe nos hace partícipes, en Jesús, en la relación que Él tiene con Dios, que es Abbà y, de este modo, en la la relación que Él tiene con todos los demás hombres, incluidos los enemigos, en signo del amor.

En otras palabras, la filiación de Jesús, como ella se presenta a la fe cristiana, no se reveló para marcar una separación insuperable entre Jesús y todos los demás: sino para decirnos que , en Él, todos estamos llamados a ser hijos del único Padre y hermanos entre nosotros. La singularidad de Jesús es para la comunicación, y no para la exclusión. Por cierto, de aquello se deduce también --y no es poca cosa--, aquella distinción entre la esfera religiosa y la esfera política, que está consagrado en el «dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César», afirmada claramente por Jesús y en la que, con gran trabajo, se ha construido la historia de Occidente.

La Iglesia, por lo tanto, está llamada a diseminar la levadura y la sal del Evangelio, y por lo tanto, el amor y la misericordia de Dios que llega a todos los hombres, apuntando a la meta ultraterrena y definitiva de nuestro destino, mientras que a la sociedad civil y política le toca la difícil tarea de articular y encarnar en la justicia y en la solidaridad, en el derecho y en la paz, una vida cada vez más humana. Para los que viven la fe cristiana, eso no significa escapar del mundo o de la investigación de cualquier hegemonía, sino al servicio de la humanidad, a todo hombre y a todos los hombres, a partir de la periferia de la historia y suscitando el sentido de la esperanza que impulsa a hacer el bien a pesar de todo y mirando siempre más allá.


La promesa hecha por Dios al pueblo judío

Usted me pregunta también, al término de su primer artículo, ¿qué debemos decirle a nuestros hermanos judíos sobre la promesa hecha a ellos por Dios? ¿acaso quedó en el vacío? Es esta -créame- una pregunta que nos desafía radicalmente como cristianos, ya que con la ayuda de Dios, especialmente a partir del Concilio Vaticano II, hemos descubierto que el pueblo judío sigue siendo para nosotros, la raíz santa de la que germinó Jesús. También yo, en la amistad que he cultivado a lo largo de todos estos años con nuestros hermanos judíos, en Argentina, muchas veces me cuestioné ante Dios en la oración, sobre todo cuando la mente se iba al recuerdo de la terrible experiencia de la Shoah. Lo que puedo decirle, con el apóstol Pablo, es que nunca ha fallado la fidelidad de Dios a su alianza con Israel y que, a través de las pruebas terribles de estos siglos, los judíos han conservado su fe en Dios. Y por esto, con ellos nunca seremos lo suficientemente agradecidos como Iglesia, sino también como humanidad. Ellos justamente perseverando en la fe en el Dios de la alianza los invitan a todos, también a nosotros cristianos, al estar siempre a la espera, como los peregrinos, del regreso del Señor y que por lo tanto, siempre debemos estar abiertos a Él y nunca cerrarnos ante lo que ya hemos alcanzado.


Tres respuestas más

Llego así a las tres preguntas que me pone en el artículo del 7 de agosto. Me parece que, en los dos primeros, lo que le su corazón quiere es entender la actitud de la Iglesia hacia los que no comparten la fe de Jesús.

· En primer lugar, me pregunta si el Dios de los cristianos perdona a los que no creen y no buscan la fe. Teniendo en cuenta que -y es la clave- la misericordia de Dios no tiene límites si nos dirigimos a Él con un corazón sincero y contrito, la cuestión para quienes no creen en Dios es la de obedecer a su propia conciencia. El pecado, aún para los que no tienen fe, existe cuando se va contra la conciencia. Escuchar y obedecerla significa de hecho, decidir ante lo que se percibe como bueno o como malo. Y en esta decisión se juega la bondad o la maldad de nuestras acciones.

· En segundo lugar, Usted me pregunta si el pensamiento según el cual no existe ningún absoluto, y por lo tanto ninguna verdad absoluta, sino solo una serie de verdades relativas y subjetivas, se trate de un error o de un pecado. Para empezar, yo no hablaría, ni siquiera para quien cree, de una verdad «absoluta», en el sentido de que absoluto es aquello que está desatado, es decir, que sin ningún tipo de relación. Ahora, la verdad, según la fe cristiana, es el amor de Dios hacia nosotros en Cristo Jesús. Por lo tanto, ¡la verdad es una relación! A tal punto que cada uno de nosotros la toma, la verdad, y la expresa a partir de sí mismo: de su historia y cultura, de la situación en la que vive, etc.

Esto no quiere decir que la verdad es subjetiva y variable, ni mucho menos. Pero sí significa que se nos da siempre y únicamente como un camino y una vida. ¿No lo dijo acaso el mismo Jesús: «Yo soy el camino, la verdad y la vida»? En otras palabras, la verdad es en definitiva todo un uno con el amor, requiere la humildad y la apertura para ser encontrada, acogida y expresada. Por lo tanto, hay que entender bien las condiciones y, quizás, para salir de los confines de una contraposición... absoluta, replantear en profundidad el tema. Creo que esto es hoy una necesidad imperiosa para entablar aquel diálogo pacífico y constructivo que deseaba desde el comienzo de esta mi opinión.

· En la última pregunta me interroga si, con la desaparición del hombre sobre la tierra, desaparecerá también el pensamiento capaz de pensar en Dios. Es verdad, la grandeza del hombre está en ser capaz de pensar en Dios. Y por lo tanto, en el poder vivir una relación consciente y responsable con Él.

Pero la relación es entre dos realidades. Dios -este es mi pensamiento y esta es mi experiencia, ¡y cuántos, ayer y hoy lo comparten!-, no es una idea, aunque sea un alto fruto del resultado del pensamiento del hombre. Dios es una realidad con la «R» mayúscula. Jesús lo revela -y tiene una relación viva con Él-, como un Padre de infinita bondad y misericordia. Dios no depende, por lo tanto, de nuestra forma de pensar. Y de otro lado, mismo cuanto terminará la vida del hombre sobre la tierra -y para la fe cristiana de todos modos, este mundo así como lo conocemos está destinado a tener un fin- el hombre no acabará de existir, y en una manera que nosotros no sabemos, tampoco el universo que fue creado con él. La Escritura habla de «cielos nuevos y tierra nueva» y afirma que, al final, en el dónde y en el cuándo, que está más allá de nosotros, pero hacia el cual, en la fe tendemos con deseo y espera, Dios será «todo en todos».


Estimado doctor Scalfari, concluyo así mis reflexiones, suscitadas por lo que ha querido decirme y preguntarme. Acójalas como una respuesta tentativa y provisional, pero sincera y confiada, con la invitación que le hice de andar una parte del camino juntos. La Iglesia, créame, a pesar de todos los retrasos, infidelidades, errores y pecados que haya cometido y todavía pueda cometer en los que la componen, no tiene otro sentido ni propósito que no sea vivir y dar testimonio de Jesús: Él que fue enviado por el Abbà «para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor» (Lc. 4, 18-19).



Con fraternal cercanía,





Francesco