El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

jueves, 2 de enero de 2014

Las iglesias vacías

Nada hace hoy a la Iglesia católica más impopular que su divorcio de la feligresía.
El domingo trasanterior fui a un bautizo a la iglesia de San Joaquín de Flores y el acto se prolongó durante tres infinitas horas.
Para variar, el sacerdote se mandó tal sermón que un coro de 40 bebés sublevados parecían suplicarle que fuera al grano ya, pues hasta de política y de fútbol habló.


Entre tanto, el sol entero del mediodía se derrumbaba sobre la parroquia, los santos palidecían del hambre y del sopor, y la gente, con pica-pica por la monserga del cura, no encontró nada mejor para matar el tiempo que entretenerse con sus celulares o salirse, como yo, del templo.
Esta disfunción de la Iglesia es, por supuesto, extensiva a todas sus actividades prácticas y espirituales como bodas, funerales, misas y primeras comuniones donde los curas caen en la narcisista tentación de oírse su propio rollo en vez de comunicarse eficazmente con el rebaño, para lo cual la brevedad y contundencia del mensaje son esenciales.
Pero esa es apenas la puntita del iceberg eclesiástico actual porque si de tramitología para casar, anular matrimonios, perdonar y bautizar se trata, el asunto adquiere visos de tortura con los certificados, constancias, actas, testigos, cursos, admoniciones y demás requisitos que se le exigen al devoto.
De verdad que da grima tanta obsolescencia clerical. Todo avanza, el mundo cambia, la humanidad se mueve de prisa pero la Iglesia se mantiene en su divina caverna dejando a los creyentes en la más absoluta orfandad. Con razón el masivo éxodo de estos hacia el ateísmo, hacia otras religiones o hacia el desencanto espiritual.
Ya ni siquiera vale la pena discutir con la Iglesia sobre su arcaísmo supino. Lo mejor ahora es dejar sus templos vacíos y sanseacabó. Las posiciones absurdas y hasta ridículas que alienta crean tal vacío en las almas católicas que reducen su doctrina a impostura, a majadería.
Mientras a los homosexuales les hace la vida cuadritos por considerarlos bichos raros, a los heterosexuales les aplica también el mismo rasero a la hora de reclamar sus derechos. A aquellos por lo del matrimonio y la adopción de hijos, y a estos porque ni les permite el preservativo para planificar ni les permite la fertilización in vitro para procrear.
¿Con qué autoridad moral, entonces, se pone tan exquisita la Iglesia para exigir sin antes mirarse en el espejo de su pedofilia rampante, de los negocios ilícitos, de los privilegios fiscales, de los lujos y las riquezas, de las contradicciones y del doble discurso que la enturbian y degradan?
El papa Francisco lo entiende así y a eso pareciera haber llegado; a poner la casa de Dios en santa coherencia con las enseñanzas del Jesús que pregona y que ordena no lucrar con la salvación, facilitar al feligrés el ejercicio de su credo, no coludirse con el Estado, no ser tan aberrante con el tema sensible sobre la vida y el sexo; no catequizar con el miedo, modernizarse y ser más pragmática.
El advenimiento de un líder carismático y “aterrizado” como él quizá sea lo que a la Iglesia más le ha estado urgiendo para, ante la estampida de su clientela espiritual, poner las barbas en remojo y satisfacer sin tanta inoperancia y dogmatismo las exigencias de la fe que profesa.

ed@columnistaedgarespinoza.com

miércoles, 1 de enero de 2014

CALENDARIO

El implacable tránsito del calendario
Preña la vida de otro aniversario,
Para quedar en las memorias del agua
La soledad de tu ausencia
Y vernos llorar como en un sueño.
La hoguera del tiempo se alimenta con el leño
Que florece en la iconoclasta virtud de una palabra,
Palabra hecha pasado en cada verso escrito
Sobre la historia del futuro,
Para erradicar el presente de la bitácora vital.
Francisco, pero no el de Asís, aunque pudiera ser,
Tu mirada, de horizonte cabal,
Trasciende la brújula de los equinoccios,
Torre de Babel en las manos de un niño,
Para encontrar en la pantera del olvido el cariño.
Bajo el sol del tiempo gime el pájaro del recuerdo
Somos la estirpe que se ha quedado lamiendo sus penas
En la botella del intento de querer caminar y no poder,
Un vuelo es la vida, melodía de reflexión,
Pues el tuyo ya despegó y el nuestro cero kilómetros tiene.

Emilio Pérez A.
Masatepe,31/12/13

Los niños de los semáforos de Managua



MIGUEL FORCAT LUQUE




Últimamente varios países han anunciado su intención de reducir su aportación a la cooperación en Nicaragua, ya sea por razones políticas o por un cambio de estrategia enfocado en África. Lo cierto es que la ayuda al desarrollo que los países más ricos destinan a los países que lo son menos está siendo muy cuestionada hoy. Este fenómeno se confirma con la publicación del libro Dead aid, escrito por la doctora por la Universidad de Harvard Dambisa Moyo, una especialista en ayuda al desarrollo con varios años de experiencia en el Banco Mundial. En este libro, haciendo referencia a algunos países de África, la doctora afirma de manera tajante que “la ayuda al desarrollo es mala y debe desaparecer”.

Desde septiembre de 2009 vivo en Nicaragua, donde trabajo para una institución internacional. En los semáforos de las calles de Managua es frecuente ver a niños pidiendo dinero. Durante mis primeros meses en Nicaragua acostumbraba a mantener unas cuantas monedas en mis bolsillos para ofrecerlas a estos chavales. Hasta que un día Manuel, un amigo nicaragüense, me advirtió de que, algunas veces, los padres de esos niños les confiscaban el dinero mendigado y lo gastaban en alcohol.

Es imposible calcular el número exacto de niños o niñas que viven en las calles en el mundo, pero se estima que hay decenas de millones. Algunas estadísticas sitúan la cifra en alrededor de 100 millones o más. Es muy posible que estas cifras aumenten a medida que crezca la población mundial y la urbanización siga avanzando. Son niños que deben afrontar esta situación debido a la violencia, el abuso de drogas y alcohol, la muerte del padre o la madre, crisis familiares, guerras, desastres naturales o, simplemente, por el colapso socioeconómico. En Nicaragua sigue siendo una realidad cotidiana.

A nivel mundial, más de un tercio de las muertes infantiles son atribuibles a la desnutrición. Un bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos) plantea graves riesgos para la salud de los niños. Se estima que, a nivel mundial, el 15% de los bebés que nacen sufren de bajo peso al nacer. Estos bebés tendrán un riesgo mucho mayor de morir durante los primeros meses y años. Los que sobreviven tendrán deterioros de la función inmune y es probable que permanezcan desnutridos durante toda su vida, con una reducción de la fuerza muscular, que sufran una mayor incidencia de diabetes y enfermedades del corazón y que tiendan a tener discapacidades cognitivas y un coeficiente intelectual más bajo. Esto afectará su desempeño en la escuela y sus oportunidades de empleo como adultos.Tras los comentarios de mi amigo Manuel decidí cambiar las monedas por unas galletas de chocolate rellenas de crema. Otro día, saliendo de la oficina, Michelle, una colega especializada en educación y derechos de la niñez, me comentó que, entregando galletas a niños a esa hora, estaba fomentando el absentismo escolar. Unos 67 millones de niños en edad escolar primaria se ven privados del derecho a la educación, de acuerdo a estadísticas de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Después de oír a Michelle solo entregaba galletas a los chicos por la tarde... Hasta que María, una conocida mía que trabaja en una ONG centrada en alimentación y seguridad alimentaria, me informó de que el valor alimenticio de esas galletas que regalaba era muy bajo.

Así, las iniciales monedas de cinco córdobas que repartía se convirtieron finalmente en paquetes individuales de leche con barritas de cereales entregadas fuera de horario escolar.

El hombre lleva 2.000 años construyendo puentes; hemos logrado un nivel de perfección tan alto con estas construcciones a base de intentarlo una y otra vez, aprendiendo de los errores y perfeccionando la técnica. Y esto solo se ha logrado dotando de recursos de manera continua a la construcción de estas edificaciones.

La ayuda al desarrollo hoy no es perfecta: es lógico si pensamos que se inició apenas 50 años. Pero si queremos que la cooperación mejore su rendimiento, habrá que mantener los recursos a ella destinados. Porque acabar con la ayuda al desarrollo es, simplemente, una aberración. Primero porque nosotros somos, en parte, responsables de la pobreza de muchos de estos países. Segundo, porque la miseria de estos países se ha convertido ya en una realidad en nuestro territorio europeo. Prueba de ello es la situación a la que los países del sur de Europa deben afrontar derivada de los problemas de inmigración. Y tercero, por una simple cuestión ética: no podemos acabar con la ayuda al desarrollo, al menos hasta que deje de haber niños mendigando en los semáforos de Managua.

Miguel Forcat Luque es agregado para Asuntos de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Managua. Las opiniones de este artículo no reflejan el punto de vista de la institución.

AMÉRICA LATINA HACIA EL 2014

Fernando Mires


Desde hace más de un decenio, cuando se trata de realizar un balance y situar las perspectivas para el año entrante, los comentadores latinoamericanistas han estado de acuerdo en dos puntos:
1. Los regímenes de orientación electoral han impuesto su hegemonía sobre las dictaduras militares de las cuales Cuba es su único -aunque quizás no último- reducto.
2. Entre los regímenes electorales ha sido establecida una suerte de rivalidad. A un lado, el proyecto autocrático, estatista y proto-militar liderado por el chavismo desde Venezuela. Al otro, las democracias liberales del continente. Aunque los gobernantes, por obvias razones diplomáticas niegan dicha rivalidad, esa ha sido, es, y -por un tiempo indeterminado- será, la contradicción política fundamental de América Latina.
También la mayoría de los analistas ha estado de acuerdo en que la primera corriente mantenía un ritmo ascendente. Sin embargo, la noticia de 2013 es que la corriente menos democrática ha sido revertida por primera vez. No el autocratismo sino la democracia política tiende a establecer supremacía continental. Sin duda, una muy buena noticia
Algunos regímenes autocráticos no han sufrido mermas. Ortega en Nicaragua ha reestablecido las estructuras somozistas, y al igual que el antiguo dictador, ha ligado la economía de su país a los dictados del FMI, pero en nombre de la revolución. El bloque que llevó a Evo Morales al poder no muestra grietas profundas, solo uno que otro desgaste. Y el reelegido Rafael Correa parece ser el último caudillo decimonónico del continente. Pero ninguno de esos países posee condiciones para ejercer un liderazgo continental. En el caso más óptimo solo conforman la periferia del ALBA.
Y bien, esa federación ideológica llamada ALBA ha terminado 2013 con su núcleo central definitivamente deteriorado.
El proyecto declarado de Raúl Castro ya no es el comunismo sino un capitalismo de Estado basado en la superexplotación intensiva de la fuerza de trabajo, sujeta a la dominación de un régimen corporativo en cuya cima se ubica la alianza entre el Ejército y la burocracia civil (Partido). El proyecto de Maduro, a su vez, apunta a fortalecer el Estado rentista y a destruir el aparato productivo, sobre la base de una alianza de poder similar a la cubana, a saber, la burocracia del Partido-Estado (PSUV) y un ejército cuyos generales engordan gracias a la teta petrolera (¿Junta Cívico-Militar?)
La diferencia entre ambos regímenes es que el venezolano no ha logrado en 15 años lo que logró el joven Fidel Castro en dos meses: destruir a la oposición políticamente organizada. Venezuela ya no es el centro del ALBA, al contrario, es el eslabón político más débil de la cadena autocrática. Ni las elecciones presidenciales del 14-A, ni las alcaldicias del 8-D, permiten al post-chavismo cantar gritos de victoria final. Todo lo contrario.
El proyecto autocrático carece de liderazgo continental. Ni Cuba ni Venezuela ofrecen una nueva utopía. Ni siquiera un modo viable de gobernabilidad. Tan repelentes han llegado a ser que incluso Zelaya, otrora peón de Chávez, debió distanciarse retóricamente del chavismo en las elecciones que su esposa perdió en la ex albista Honduras. Y al igual que Honduras, Paraguay consolida una democracia de orientación "centro-derecha" y su adiós al "socialismo del Siglo XXl" parece ser definitivo.
Incluso Argentina cuya presidenta coqueteaba con el chavismo, da muestras de dinamismo democrático. Las elecciones parlamentarias de 2013, mas una creciente movilización cívica, apuntan hacia la formación de un peronismo renovado. En cualquier caso, la reelección presidencial -marca de fábrica de toda autocracia- parece ser ya un objetivo casi imposible de alcanzar para Cristina Fernández.
Por cierto, Argentina continuará siendo peronista –es más fácil que el Vaticano deje de ser cristiano a que Argentina abandone el peronismo-. Pero, y es al fin lo importante, nunca el peronismo ha sido igual a sí mismo.
2014 será decisivo en Venezuela. Por primera vez un año sin elecciones en un país en el cual la oposición, a pesar del más atroz ventajismo electoral, ha llegado a ser mayoría en las áreas más pobladas. Los estallidos sociales -producto de la política económica practicada por el dúo Chávez-Giordani y continuada por Maduro- seguirán apareciendo por doquier. Si la oposición logra conservar su unidad básica, y si además desarrolla un fuerte trabajo social para otorgar así formato político a las luchas reivindicativas, podrá convertirse en una verdadera alternativa de poder. Todavía, hay que decirlo, no lo es. Venezuela vive ese difícil momento en el cual un gobierno no sabe gobernar y la oposición no puede todavía gobernar.
Las necesarias adaptaciones que requiere una práctica política no electoral, en el marco determinado por un gobierno que controla todos los poderes fácticos, solo podrá ser posible en Venezuela si la oposición, en aras de su propia unidad, logra neutralizar, y en lo posible desembarazarse, de una delgada franja golpista y militarista cuyos adalides ven en la MUD y en Capriles a sus enemigos mortales. Esa derecha endógena -existe por cierto en todos los países latinoamericanos- ya ha causado en Venezuela mucho daño. Es la misma derecha fanática que hoy sueña con calles ensangrentadas y asonadas militares. Se trata, para decirlo claro, de una derecha que no suma; por el contrario, resta. Sobre todo resta en momentos en donde la tarea más importante de la oposición será la de obtener un perfil no solo democrático -ese ya lo tiene- sino acentuar su representación social entre los sectores más empobrecidos del país.
Que el bloque de naciones democráticas haya crecido en América Latina no significa que han sido creadas condiciones irreversibles. Todo lo contrario: Hay países en los cuales sus gobiernos caminarán sobre cuerdas muy flojas durante 2014. Dos de ellos son por el momento los más desafiados: Colombia y Chile.
Si a través de diálogos e inevitables enfrentamientos el gobierno colombiano logra desarmar a la mal llamada guerrilla, distanciándose a la vez de opciones militaristas como son las que representa el ex presidente Uribe, la contribución colombiana al proceso que llevará a América Latina hacia la democracia plena, será enorme.
En Chile a su vez, todos saben que la gobernabilidad de Bachelet será tan difícil como fácil fue su elección. Si el gobierno logra la tarea de sentar las bases para una economía social de mercado sin que sean deteriorados los fundamentos del Estado de derecho, los mismos que tantos sacrificios costó obtener, y a la vez, si Bachelet logra realizar ese objetivo sin que se caigan los naipes de una baraja que agrupa desde democristianos a comunistas, estaremos frente a una verdadera obra de joyería política. Si no es así, será lamentable para una Mayoría que no es tan Nueva.
El crecimiento económico de América Latina continúa, aunque a ritmo más pausado. Los problemas de hoy son más bien de naturaleza política. ¿Cómo lograr cierta equivalencia entre la producción de bienes materiales y la producción de bienes políticos? El caso peruano parece ser sintomático. La economía camina bien sobre las cifras, a pesar de cierto lógico retroceso. Pero casi toda las noticias que legan desde Perú son sobre escándalos y casos de corrupción. Solo Brasil y Uruguay parecen estar atravesando el umbral que lleva del desarrollo económico a un desarrollo político sustentable. Dilma Rousseff ha demostrado en momentos de crisis ser una excelente administradora del capital lulista y José Mujica ha sabido combinar gestos populistas con un acentuado liberalismo político y un evidente pragmatismo económico.
Naturalmente estamos hablando de democracias imperfectas. ¿Pero no sería una democracia perfecta todo lo contrario a una democracia? La democracia vive de la lucha en contra de sus imperfecciones. Solo las dictaduras son perfectas.

Resolución de la ONU pide garantizar privacidad de los ciudadanos



Dilma Rousseff y Angela Merkel fueron espiadas por la NSA.

La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó por unanimidad una resolución que exhorta a todos los países a garantizar los derechos a la privacidad de los usuarios de internet y otras formas de comunicaciones electrónicas.

La resolución -propuesta por Brasil y Alemania- se produce a raíz de acusaciones de que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos interceptó millones de llamadas telefónicas, incluidas las de las mandatarias de esos dos países, Dilma Rousseff y Angela Merkel.

Aunque no menciona a ningún país específico, Brasil y Alemania se indignaron por las acusaciones de espionaje estadounidense.