El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

domingo, 6 de julio de 2014

Scolari: «Neymar no sentía las piernas»

Los videos muestran que al momento de recibir el rodillazo Neymar estaba inmóvil esperando un balón que venía englobado para pararlo con el pecho. De espaldas a su agresor  que a la carrera saltó sobre él golèándolo con la rodilla en la columna vertebral y a continuación lo golpeó con el brazo en la nuca no pudo defenderse. Un acto totalmente antideportivo y posiblemente criminal.

En el partido anterior un defensor de Chile golpeó a Neymar en la parte trasera del muslo derecho causándole un hematoma del tamaño de una naranja.

La FIFA suspendió a Suárez 4 meses por un mordisco que no dejó señas. Que hará en este caso o es legítimo golpear a las estrellas?

El técnico brasileño revela el pánico que sintieron tras el rodillazo de Camilo Zúñiga a su estrella

 

Scolari: «Neymar no sentía las piernas»
El seleccionador de Brasil, Luiz Felipe Scolari, ha revelado que su equipo vivió momentos de pánico inmediatamente después del rodillazo del colombiano Camilo Zúñiga a Neymar, máxima estrella de laverdeamarela.
Según Scolari, cuando cayó al suelo Neymar reveló al lateral izquierdo Marcelo que no sentía sus piernas, lo que causó un gran susto en la comisión técnica. El entrenador relató que, tras la falta, Marcelo se arrodilló junto a Neymar y preguntó qué sentía: Dijo que no sentía las piernas. Asustado, Marcelo llamó al doctor, pero el doctor no pudo entrar porque no es permitido. Fue una gran confusión».
«Fue un gran shock: la imagen de Neymar siendo llevado en camilla hacia el avión, las dificultades, el llanto», relató el técnico, quien admitió que, para su equipo, la baja de Neymar fue algo equivalente a una catástrofe.
Según el médico de la selección brasileña, José Luiz Runco, a raíz de la fractura en la tercera vértebra lumbar causada por el rodillazo de Zúñiga, Neymar sentirá fuertes dolores por al menos diez días, y su recuperación tardará entre 30 y 45 días.
No obstante, Runco aseguró hoy que, de sentirse mejor, no hay inconveniente en que viaje a Belo Horizonte para seguir el martes el partido con Alemania en el que Brasil buscará el pase a la final. «Puede dar algunos pasos, puede caminar, no tiene ninguna lesión neurológica, nada que comprometa su vida como atleta ni como ser humano», dijo el facultativo.

ORGULLO POR COSTA RICA

Acabo de ver el partido de Costa Rica contra Holanda. El mejor partido que he visto de este Mundial, y creo que el mejor que ha habido hasta ahora en ese certamen. Costa Rica estuvo a la par de Holanda y no perdió por anotar menos goles en tiempo reglamentario. Perdió porque tuvo más mala suerte que Holanda a la hora de meter “penalties”.


Hasta terminar el segundo de los tiempos extras, Costa Rica peleaba taco a taco con Holanda. Holanda hasta el último segundo se vio amenazada por la ofensiva costarricense, al igual que Costa Rica se vio amenazada por la ofensiva holandesa. Costa Rica, como hacen los buenos equipos, no se replegó para evitar los goles de Holanda esperando que llegara el momento de los penalties. Porque el equipo de Costa Rica tenía confianza en que sus defensas y su portero podían neutralizar cualquier contraataque holandés, como lo hicieron, y que tenían oportunidad de meterle goles a Holanda, que no era invencible. Exactamente igual que lo hizo Holanda.



Me siento orgulloso de mis hermanos costarricenses, pues su futbol es reflejo de su espíritu. Costa Rica, como cada uno de los demás países centroamericanos se levantó y vino a Nicaragua a pelear contra los filibusteros machos a mitad del Siglo XIX. Y entre todos expulsamos a Walker. Todos fuimos valientes, a pesar de la superioridad de armamento de las fuerzas de Walker, y los vencimos. Esto deberíamos reconocerlo todos los centroamericanos y dejarnos de andar diciendo que a los ciudadanos de alguno de nuestros países les falta coraje, valentía o patriotismo. La Historia nos ha demostrado a todos que a ningún centroamericano le falta cualquiera de esas virtudes. A todos los centroamericanos nos sobran ésos, lo que todos sabemos…


Felicitaciones ticos, tiquillos, pura vida. 


Iván García Marenco

sábado, 5 de julio de 2014

RECUERDOS DE UN PASADO SIEMPRE PRESENTE



Esa tendencia a plagiar melodías y canciones que no tienen nada que ver con la trayectoria del FSLN ni con la problemática del país que padece la primera dama de la República, es la proyección de la nostalgia que le produce a la hoy toda poderosa Dña. Rosario Murillo los tiempos mejores que le tocaron vivir cuando era una niña consentida que la enviaron a aprender a cocinar a Suiza y a Londres a aprender a hablar la lengua de Lord Byron. Fue en esos periplos culturales que la primera dama tomó afición por la cultura pop y su cerebro almacenó una gran cantidad de música inglesa y norteamericana.

No es la primera vez que Dña. Rosario plagia a los granes representantes de la música internacional. Antes lo había hecho con John Lennon, Ben E King y Bob Marley, cuyos respectivos éxitos musicales le sirvieron para exaltar la figura de la revolución, creando un contra sentido ideológico que pone en duda la autenticidad del movimiento guerrillero que optó por los pobres y por lo nacional.

Con esa manía cultural en el terreno de la música, lo que hace Dña. Rosario es negar la existencia de los compositores nacionales y decirles que su música no es digna de la revolución.

En lugar de engrandecer a John Lennon, debería engrandecer a Erwin Kruger, el autor de Barrio de pescadores; en lugar de hacer apología de Ben E King, la debería hacer de Camilo Zapata, padre del indio nandaimeño; le luciría más destacar a Carlos Wiltshire héroe y mártir de la revolución sandinista, de Bluefields, que a Bob Marley héroe y mártir de la revolución musical de Woodstock, de Jamaica.

Esos complejos culturales con la música de Nicaragua, son señales del desprecio que le provoca a Dña. Rosario todo lo que huele a música nicaragüense. La prueba está que para este 35 aniversario de la revolución traicionada, Dña. Rosario apela a su gusto por lo americano y plagia al rockero estadounidense Herman Hermits con su canción There`s a kind of hush, ahora convertida por la magia rosada de la primera dama en, Un Mundo Mejor, mundo virtual construido por la familia presidencial a 35 años de la traición a Carlos y a Germán.

La vida de Dña. Rosario se deslizó en un camino cercano a la cultura. Si pudo ser la secretaria ejecutiva del periodista Pedro J Chamorro Cardenal y del poeta Pablo Antonio Cuadra Cardenal durante más de 12 años, fue porque tenía base cultural e intelectual, sin embargo, esos tiempos terminaron y empezaron a soplar los vientos de guerra y por ellos se dejó llevar la joven intelectual que ya se inclinaba por lo político y lo social y así se presentó la revolución cuyo triunfo la agarra del brazo del guerrillero que al cabo de los años se iba a adueñar del poder total.

Su participación en esa revolución triunfante fue opaca, no de acuerdo a su intelecto ni a su posición de compañera del hombre fuerte de la Dirección Nacional.

La oportunidad le iba a venir a Dña. Rosario con la asunción al poder de Daniel Ortega, ahora convertido en el señor de todos los poderes de la nación y ella está haciendo sentir su poder. Pero su gusto por lo que su revolución considera burgués y decadente no la ha abandonado y lo hace sentir.





Jorge J Cuadra V

El humor, especie de revancha para hacer frente a las condiciones jodidas del país

Ángel Vargas

Periódico La Jornada
Domingo 29 de junio de 2014, p. a11

El humor es como el amor, sostiene Eduardo del Río, Rius: Hay que conservarlo siempre, porque sin amor ésta no es vida. Lo mismo ocurre con el humor; en mi caso, me ha permitido seguir vivo y trabajando.
Considerado uno de los más grandes caricaturistas mexicanos, el maestro michoacano cumplió 80 años el pasado 20 de junio, edad a la que llega sintiéndose a toda dar, con ánimos y mucho vigor para seguir creando, instruyendo y divirtiendo mediante sus didácticos y simpáticos libros/manuales.
En entrevista con La Jornada, a propósito de la aparición de su libro Mis confusiones. Memorias Desmemoriadas (Grijalbo), el autor de historietas clásicas como Los supermachos y Los agachados, con las cuales revolucionó esa expresión en México, afirma que el humor es una especie de revancha de los mexicanos para enfrentar las condiciones jodidas del país y a los malos gobernantes.
–¿Cómo llega a los 80 años, cómo se siente?
–No siento diferencia entre los 80 y los 79. Todo es igual, se va repitiendo toda la vida. No sé quién inventó eso de festejar los años que terminan en cero; me gustaría que mejor fuera cada siete años, que es cuando cambia el metabolismo del cuerpo, según dicen los que saben.
“Uno es viejo cuando se siente viejo. Todavía no me siento así. Será porque sigo trabajando, a lo mejor si dejo de hacerlo sí me cae el viejazo y ni cuenta me voy a dar.”
–Con el humor, ¿usted busca hacer más ligeras las cosas jodidas de la vida?
–Sí, y las situaciones políticas que estamos viviendo. Sin humor, no sé adónde iría este pueblo. El único desquite que tenemos los mexicanos es reírnos de los poderosos que nos están jodiendo, y sin ello este pueblo ya hubiera desaparecido, ya seríamos otra estrella más en la gloriosa bandera gringa.
Entonces, el humor es, en parte, como el amor: hay que conservarlo toda la vida, porque sin amor ésta no es vida; aclaro que amor en el sentido amplio de la palabra, no sólo en la cosa sexual, ¡eh! El amor al prójimo, a los animales, a la vida, etcétera. Y es igual al humor, porque éste es una forma de ver la vida. Me ha sostenido con vida para poder seguir trabajando y sobreviviendo.
–El humor de los mexicanos es muy cábula, ¿no le parece?
–Esto nos viene de herencia, desde que comenzaron a surgir los primeros mexicanos, que eran los hijos de la chingada, como los llamó adecuadamente Octavio Paz. Eran hijos de la violación, y pues buscaron alguna forma de revancha y se volvieron unos cábulas. La única forma que tenían de defenderse de los gachupines era el choteo, la burla.
Y eso persiste hasta la fecha, pero ahora hacia los gobernantes. Es una especie de desquite que tiene el mexicano luego de que esos señores le están dando en la madre.
–Entonces, ¿usted se hizo y es monero como una especie de revancha?
–No, nunca lo he visto así. Más bien lo vi como una especie de defensa de los que no tienen voz. Una vez nos dijeron que los caricaturistas éramos como los diputados, pero buenos y decentes, porque éramos los únicos que salíamos a defender al pueblo.
“He visto siempre esta profesión como una forma de ayudar a la gente, en el sentido, por ejemplo, de que deje de comer carne, de creer en Dios, en las religiones, sobre todo; que agarre cierta cultura por medio de mi trabajo.
“He hecho más de cien libros y sospecho que a mucha gente le ha ayudado esto a andar en la vida, a pasar de año y cosas así. Eso es de gran satisfacción para uno, saber que su trabajo es de utilidad para otros. En pocas profesiones se logra esto.
Hago mis libros como una manera de aprender. Nada más tengo como diploma de estudios hasta quinto de primaria. Entonces, al mismo tiempo que estoy haciendo un libro para que la gente se ilustre sobre cierto tema, yo también lo estoy aprendiendo.
–¿Qué tan importante es para su trabajo la crítica a los gobernantes y a los poderosos?
–Más que eso, me he preocupado por dirigirme al lector. Sé que mentarle la madre al gobernante no sirve para nada. A lo mejor lo agarra uno de malas y se desquitan con uno, como me pasó con (Gustavo) Díaz Ordaz.
He procurado que en mi trabajo haya más el deseo o la intención de politizar, de conscientizar a los lectores. Que tomen consciencia de lo que es este país, de lo mal que estamos y de lo que podemos hacer para cambiarlo.
–Usted ha sido actor y testigo de un cambio profundo en el periodismo mexicano, en lo que respecta la censura y la libertad de expresión. ¿Cuáles son las principales diferencias que advierte entre el antes y el ahora?

–Noté que en 1968, con todo lo que pasó, se gestó un cambio muy importante en nuestro país. Fue un parteaguas, hubo una reacción muy importante de mucha gente, sobre todo en el medio periodístico, entre los intelectuales y en las universidades de buscar otro país, otra manera de vivir en sociedad, de procurar cambiar las cosas un poco.
“En el periodismo, es clásico ver el ejemplo del unomásuno, del que después salió La Jornada, porque allí comenzó a haber otro tipo de periodismo. Incluso, el uso de las caricaturas, antes de La Jornada, no se daba de la forma como ocurre hoy.
“A partir del 68 se gestó un nuevo tipo de periodismo, que desafortunadamente no ha tenido muchas repeticiones en México. Sigue mandando el periodismo comercial, la empresa periodística, no el periodismo hecho por periodistas.
En otros aspectos, cambió mucho en las universidades la manera en cómo los muchachos se dieron cuenta de lo que había pasado y lo que podía pasar. Soy un mal teórico, pero se da uno cuenta, aun sin querer, de que este país ha cambiado un poquito, no como quisiéramos o debería, pero ahí vamos despacito.
–¿Qué es lo que más le duele hoy de México?
–¡Híjole, siento que estamos peor que cuando empecé a hacer caricaturas, hace 60 años! En muchas cosas vamos para atrás; en lo fundamental: no hemos llegado a la democracia, todavía no hay justicia para todos, cada vez hay más pobres y más gente desnutrida. La gente come, pero puras porquerías, por eso somos campeones mundiales en obesidad, que provoca a su vez muchas enfermedades, entre ellas la diabetes.
“A eso hay que sumarle la influencia nefasta de la televisión. Hace 60 años no existía eso, estábamos mejor, aunque parezca raro decirlo. Hasta el PRI ha cambiado, desgraciadamente, para mal. Don Perpetuo (uno de sus personajes) tendría ahora copete. Jajaja, sería un neoliberal.”
–¿Ha pensando alguna vez en abandonar la caricatura?
–Cuando tenía 10 años en este oficio, llegó un momento que me corrieron de todas partes. Había decidido dedicarme a otra cosa, sólo tenía el trabajo en la revista Siempre! Pero con eso no podía vivir, además ya me quería casar.
“Y decidí dedicarme a vender jabones o trabajar de oficinista, pero un día me encontré a un amigo y colega y me dijo que por qué no hacía historieta. Nunca lo había hecho, pero comencé a hacer una, Los Supermachos, y me la publicaron. Ése ha sido el único momento en que pensé en mandar a volar a la caricatura. He tenido mucha suerte.”
–Acaban de aparecer sus memorias, ¿qué tan complejo fue para usted escribir de sí mismo?
–Cuesta trabajo porque es algo que normalmente no he hecho. Aunque he escrito varios libros de viaje, esto es diferente. Quisiera uno que fuera un ejercicio de literatura, pero no estoy preparado para eso, escribo casi casi como hablo y no cuido muchas cosas.
También hay que tomar en cuenta hasta dónde puedo llegar. Hay muchas personas que siguen con vida de las que yo traté, y de las chavas no puede decir uno nada. Entonces, uno deja cosas en el anonimato, para que nadie se sienta ofendido ni agraviado. Sin embargo, puedo decir que es un ejercicio bonito, porque echa uno a andar la rueda de la memoria y cada vez que sale un nombre llegan los recuerdos, así como golondrinas y hacen su nido en el coco de cada quien. Me gustó hacer este libro.
–En este recuento, ¿aparecieron asuntos de los que se arrepienta?
–Pues sí. Por ejemplo, una de las cosas que sí me pesan fue haber hecho un libro sobre Alemania Oriental, porque resultó lleno de barbaridades y mentiras. Entonces, primero me arrepentí y luego lo retiré. Hay pocas cosas de las que me arrepiento, y casi todas son cosas del orden sentimental.
No me arrepiento de ser comunista, porque me sirvió de mucho. Aprendí algo de marxismo, un poco lo que era la clase obrera, y ese tipo de lucha que se llevaba dentro del partido me sirvió para posteriores trabajos como caricaturista. Me arrepiento mucho de haberme dejado engañar, pues creíamos que Stalin no era lo que resultó ser.
–Ideológica y políticamente, ¿con qué comulga hoy?
–Pues con lo mismo de antes, sigo pensando que el socialismo es la solución; pero hay que saber llevarlo a cabo; no es socialismo lo que está pasando en Cuba. Los problemas siguen ahí, el capitalismo no los va a resolver, y siento sinceramente que la única forma de forma de resolverlos es con un sistema socialista.
–¿De qué es lo que usted se siente más satisfecho?
–Una de las satisfacciones más grandes es cuando en las ferias del libro se me acercan tres diferentes generaciones de lectores que han crecido con mis libros o historietas. ¡Puta, esa es una satisfacción que no se la quita uno con nada!
–¿Alguna vez lo tentó el poder, lo han tratado de cooptar?
–En cierta forma sí. Querían volverme aviador en varias secretarías, pero siempre lo rechacé. Por fortuna me he mantenido al margen de todo eso. No me gusta acercarme al poder, porque si éste corrompe, también corrompe a quien se le acerca.
He tratado de ser congruente. Predico el vegetarianismo y lo práctico; predico el ateísmo y soy ateo; etcétera... ayudo a los homosexuales, pero no soy homosexual.

HISTORIAS URBANAS O LOS CUENTOS DE EDWIN YLLESCAS


Me place en esta ocasión presentar el libro “Historias Urbanas” de Edwin Yllescas Salinas, un hombre de talento y sensibilidad, virtudes que conducen al laberinto de la soledad.
El talento sensible es puente de creación y armonía. Claro, tampoco esto es linear, tiene sus encuentros y desencuentros, sus altibajos, su zénit y su nadir, y es la diosa blanca la que le da equilibrio y trascendencia.
Edwin, siendo un “rarus avem”, no está solo, lo acompaña toda una generación, y ya la historia le dio su sello. La Generación traicionada. Lo primero que salta es ¿Traicionada en qué, por quiénes; en todo caso porqué traicionada?
Su repuesta no está en ellos, al tiempo que no escapa de ellos, tiene una connotación nacional y una importante arista internacional que se conjuga en una doble traición.
Por el lado del terruño, rompen tradición de la intelectualidad conservadora, Dios, Patria, Orden, Justicia, rompen con ese yanquismo promovido por el régimen somocista que incluso tiene su expresión popular en canciones como la de nuestro Rafael Gastón Pérez en la que dice:
“Yo no le creo a Gagarin, que estuvo cerca de la luna… que estuvo cerca de marte…yo si le creo a Mr. Shepard etc…”. No tienen paragua político alguno, aunque son grandes críticos políticos.
Son como dice Iván Uriarte en su artículo del autor y sus obras “una cuasi institución anárquica, que se declaran en contra de la aridez y pedanterías de los tecnócratas incaistas y los marxistas emplanillados”.
La oposición luego de la masacre del 67, pacta con Somoza… el “Kupia Kumi”. Ese bendito Principio del fin, con la muerte del dictador lo miran y lo sienten muy largo, y cuando al por que cuando llega su conclusión el somocismo, viene el famoso o cambio y se encuentren de nuevo sin techo político.
Casi parafraseando a Proust, van en búsqueda del tiempo perdido, lo encuentran, para volverlo a perder. Todo un Sísifo literario, y esa piedra filosofal, social y cultural es mucho más pesada.
Por el lado internacional, se apuntan a esos atisbos del cambio social, anunciados por la descolonización, en especial la revolución de Argelia, con Ben Bella y Túnez, con Habib Bourguiba y por supuesto, por la gloriosa revolución Cubana con de Fidel, Che, Camilo, Raúl…..
Ese embelesamiento como todo lo idílico es fugaz, Ben Bella termina preso, Habib Bourguiba… le sucede un dictador, la idealizada revolución cubana se ve precisada a saludar la invasión de Checoslovaquia, los gringos consistentes con sus intereses expresados en términos de poder, invaden República Dominicana, y luego inician Viet Nam, los chinos con sus revoluciones culturales tratan de ahogar su propia cultura.
En el mundo de las ideas, no hay homogeneidad, Albert Camus en conflicto con Sartre, Aron desmistificador de la nueva Utopía comunista la llama, la “Utopía catastrófica”, Mario Vargas Llosa después de ser el primer enviado de Le monde a la Habana y de ser presidente del Premio Casa de las Américas, se torna furibundo anti-castrista, Gabo en cambio se une al vagón cubano, ambos se separan en México, no sin antes mediar saludables golpes.
El 68 de París, de Tlatelolco, de Córdoba y el inicio posterior del movimiento estudiantil de Managua, los impulsa a apoyar este surgimiento de fuerzas sociales, sin abandonar su pensamiento crítico, mismo que les condujo a la puerta de salida ya en los 80.
Al final como al principio toda una generación solitaria, desolada, desesperanzada, dispersa y siempre independiente, mas allá de las ideologías, centrada en la rigurosidad de sus textos literarios.
Su academia, su Eliseo, sus tertulias, su alma mater, fue en la Cafetería la India, lugar público con un círculo muy exclusivo de poetas, y pintores, llegaban muchos ajenos, pero al decir de Uriarte su entrada y salida eran totalmente desapercibidas.
Su éxito: Eran estrictos en su cuestionamiento del texto literario, de nuevo con Iván Uriarte cuando dice “Se leía en voz alta, se hacían observaciones, acotaciones, críticas severas e inclusive se rompía el texto en mil pedazos en las narices del debutante” El camino de la calidad había que pulirlo de forma sistemática.
Cafetería la India era también un exilio interno, un foro permanente de discusión filosófica, social, política, nido de iconoclastas, agnósticos y libres pensadores, se adelantaron al 68 de parís… “La imaginación al poder”, “República” de poetas y pintores.
Y en ese compartir de poetas y pintores. Los poetas salieron apreciando más la pintura, los pintores con mayor inspiración en la poesía. Ambos chocando copas en cataratas de hermandad y solidaridad. Situación que hoy en día es simplemente una nostalgia más, de otra oportunidad perdida.
Bueno, ya en HISTORIAS URBANAS, iniciamos con Alejandra, una historia de un amor en el contexto de los ochentas; El discurso del primo parte de una fina ironía al libro de Jaime Wheelock, dice acerca del frijol, tema actualmente en boga “hasta ahora el nicaragüense, ya no digamos el granadino, o el leonés, ha pasado por alto que el arroz blanco y el frijol rojo son símbolos del cordero y el vino, no en vano sí se sustituyen por los negros o blancos esa combinación resulta teratológica”.
En Johanna Mcoy, nos recuerda la vieja Managua, la revista de Pilú Ocampo, la discoteca del Balmoral, la 747, el pensamiento clave de ese cuento “vos y tus equivocaciones son dos personas”.
La espalda de papel, el personaje de Jaime Icaza se parece a muchos de nosotros.-hombres con el mayor número de libros sin escribir. Cuando tenía el borrador de borradores, su novia Laura, le dice: “para leer libritos búscate otra. Además a mi no me andes hablando como Carlitos Martínez Rivas”.
En lección del Juez Ti, en su descripción del Juez Ti, encontramos una definición que describe al personaje y al autor “posee una habilidad para presentar como fantásticos los hechos más reales de la vida cotidiana y como si fuera poco su capacidad para presentar como reales los hechos más fantásticos de la vida real”.
El caso de la mujer duende –quiso ser y no fue o peor aún fue sin recuerdo consciente? He ahí el dilema.
En la paz del insomnio se plantea como vencer el insomnio al sueño al final no vence el sueño pero tampoco queda insomne, vive su vida cotidiana.
En las tardes del escultor José Leimus, evoca el libro de la sociedad del espectáculo, no el de Vargas Llosa, que sí recoge el concepto, si no el del francés que por hoy no recuerdo el nombre, pero coincide en lo de qué “cada rostro se parecía más al otro que era el mismo”.
Toda la fórmula rostro- imagen – imagen que es el rostro- máscara que es la cara. Ambos decían lo mismo. No decían nada, todo un coloquio del silencio.
Historias Urbanas tiene su detective, Tony Salamanca, “Tony Sal” para los amigos, versiones en varios cuentos y la amenaza de agrandar sus aventuras.
La confesión del sabio en dos versiones gira alrededor de que la punción hepática fue un acto de venganza. (Darío y el sabio Debayle).
Referencias a variedades de películas y artistas, expresión de una vasta cultura de cine.
Carlos Pérezalonso en un próximo artículo por publicarse con el título: 20 notas sobre Edwin Yllescas, expresa que Edwin en búsqueda de la ciudad y del personaje ejerce esa acción de deambular, que de acuerdo a Sábato es ver, vivir, sentir, criticar, gozar, sufrir la ciudad.
“Edwin Yllescas es un deambulador nato. Desde sus poemas iniciales, bucólicos y mansos, hasta sus poemas ultravanguardistas, llenos de ira literaria, hasta los últimos, reflexivos y dolientes como los de “Mordiscos de Ángel”, recorre las calles de su urbe interior y se pregunta ¿por qué yo? Y toma los elementos de la otra urbe, la de afuera y los utiliza para crear, armar, una estructura poética como un edificio que va tomando forma y sale a buscarla por las calles infructuosamente”.
Historias Urbanas abarca dos continentes y más de cinco ciudades entre ellas Miami, Washington, México, Los Ángeles, Managua, Madrid, Viena.
Historia Urbana, en alguna manera y probablemente en mas, somos todos nosotros, todos los que conocemos, los que hemos oído hablar de ellos, todos que somos uno.
La ciudad moderna, esclava de sí misma, altar del consumo, donde nos identificamos con la forma y éxitos de otros que son ajenos a nuestra existencia.
Vamos cargados de sueños no alcanzados, mutantes en pesadilla, desdichas ocultas, rostro y máscara que se complementan para alejarnos de nosotros mismos, festín sadomasoquista en donde gozamos y sufrimos la ciudad.

Cairo Amador
Presidente del Foro Nicaragüense de Cultura
Managua 18 de junio del 2014.