El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Milan Kundera ya es inmortal

El escritor pasa a integrar la prestigiosa biblioteca de la Pléiade, de Gallimard


ANA TERUEL - París

A sus 81 años, Milan Kundera conoce un honor reservado a unos pocos. El escritor checo nacionalizado francés ha entrado en la prestigiosa colección de la Biblioteca de la Pléiadede la editorial francesa Gallimard. Considerada como uno de los olimpos de la literatura mundial, la editorial, que este año cumple su centenario, ha reservado a Kundera una distinción aún mayor. El autor de La insoportable levedad del ser entra en este peculiar panteón en vida, sin esperar que el tiempo -habitualmente unas décadas después de su muerte- confirme la importancia de su obra. El escritor ocupa el puesto número 14, siguiendo la estela de autores como André Gide, André Malraux o Eugène Ionesco. El último fue el etnólogo Claude Lévi-Strauss, en 2008.

La lujosa edición, impresa en papel de biblia, con su característica letra tipo garamond a cuerpo 9 y vestida por una tapa cubierta de oro fino, está disponible desde hace unos días. Pero a diferencia del resto de la colección de la Pléiade, este doble volumen, supervisado personalmente por Kundera, no recoge sus obras completas sino su "obra", en singular, tal y como la entiende el escritor. "El trabajo no es más que lo que el autor considera como válido en el momento de hacer balance", escribía ya en 1991.

Se incluyen 15 libros del autor nacido en la República Checa, exiliado en Francia desde 1975, nacionalizado francés en 1981 y que escribe desde mediados de los años noventa en su idioma de acogida. Se trata de la selección de cuentos El Libro de los amores ridículos; nueve novelas comoLa broma, El vals de despedida, La insoportable levedad del ser o La inmortalidad; un obra de teatro, Jacques y su amo; y ensayos como El arte de la novela o losTestamentos traicionados.

Otra diferencia notable respecto al resto de la colección de la Pléiade es que en este caso la edición ha respetado la voluntad del escritor, quien dejó de dar entrevistas hace un cuarto de siglo para que la obra hablara por sí sola.

Así, Gallimard ha optado por reducir al máximo la introducción, unas 15 páginas, y las amplias notas a pie de página. La habitualmente extensa biografía del autor se ha sustituido por una de la obra. Una suerte de contextualización de cada uno de los textos de la selección final incluidos ha sido redactado por François Ricard, responsable de la edición. Se acompaña de un curioso diccionario con las palabras clave de la obra de Kundera.

Ajena a la polémica generada en 2008 por un semanario checo que le acusó de haber traicionado y delatado en 1950 a un joven anticomunista y de haberle entregarlo a la policía del régimen, Gallimard escoge así distinguir a uno de sus autores fetiches. La editorial edita los libros de Kundera desde 1970. Una temprana apuesta que ha contribuido a mantener su prestigio internacional.

Desde su creación en 1931 con la publicación de las obras de Charles Baudelaire, la Biblioteca de la Pléiade está reservada a los textos de los más grandes autores. Ya sean paisanos como Proust, Balzac o Molière, como extranjeros, en el caso de Goethe, Shakespeare o Cervantes. No existe un comité de selección, ni criterios claros para entrar en este reservado club. Pero, entre los candidatos a sumarse a esta exclusiva lista en los próximos años se encuentran Sacha Guitry, Romain Gary o Le Clézio, según anticipa el diario Le Figaro.

martes, 29 de marzo de 2011

La propaganda orteguista miente, satura y asquea

Onfre Guevara López

Además de lo falso de sus mensajes, la forma excesiva de la propaganda orteguista, provoca saturación y asco. La mezcla de anuncio y mensaje ideológico de la propaganda electorera de Ortega –con cuatro años de duración—, se ha vuelto tóxica. No llega, como suponen, a la conciencia de amplias masas para convencerlas, si no para cansarlas.

Sus propagandistas persiguen adormecer el discernimiento para que se adopten sus mensajes como verdades. Ellos no tratan de educar sobre nada, sólo de convencer, y de ahí que lo reiterativo de sus mensajes no lo vean como un derroche de recursos, sino como un mecanismo necesario, al estilo gobeleano, de repetir las mentiras, pensando que los receptores terminarán aceptándolas como verdades. Su problema, es que la gente sabe preguntar.

¿Cómo ser “pueblo es presidente”, si el pueblo no es nadie en concreto, sino en abstracto? ¿Y cómo Ortega puede ser “pueblo presidente”, si su cargo real es fuente de privilegios que sólo él y unos pocos alcanzan? Esa realidad no cambiará nunca, así la pregonen por todos los medios, a todas horas, en todas partes. Y, no es que ellos lo ignoren, es que no les cuesta, y la propaganda es uno de sus innumerables negocios familiares.

¿Cómo podrán creer que su mentira es más poderosa que la realidad, y que no es difícil para una persona normal descubrir el engaño? Claro, que no lo creen; si lo creyeran, no usaran el chantaje laboral para obligar a los empleados públicos a demostrar que se engañan. Y si estuvieran convencidos de su efectividad, no tendrían que recurrir a la represión de las manifestaciones cívicas. La inutilidad de su propaganda, la compensan con la contundencia de las piedras.

Si soy parte del “pueblo presidente”, ¿por qué no estoy enterado de cómo se gasta o distribuye la colaboración venezolana ni tengo la oportunidad de informarme, porque son recursos que no pasan por el Presupuesto General de la República? Si no me lo informa nadie, y el “pueblo presidente” ficticio y sus allegados cada día acumulan más riquezas, viven en mansiones que antes no tenían, ¿no será que lo están haciendo a costa de los recursos nacionales que escamotean para no abrirme fuentes de trabajo ni para rebajar el costo de los alimentos

¿Por qué si soy “pueblo presidente” colectivo, no tengo la libertad de movilizarme en las calles de mi ciudad por dónde y cuándo el “pueblo presidente” ficticio hace acto de presencia?

Si yo, y millones como yo, siendo “pueblo presidente”, trabajando o medio trabajando toda la vida, no puedo adquirir lo básico para alimentar a la familia, ¿de dónde saca tantos millones el “pueblo presidente” ficticio, sus familiares y sus allegados para invertir en grandes negocios, si no han trabajado para contribuir a la producción nacional en toda su vida?

Si las condiciones de vida del “pueblo presidente” ficticio y las del pueblo verdadero son tan incomparables, ¿a qué Dios le agradece Ortega por derramar sus bondades desde el subsuelo venezolano sobre Nicaragua? ¿Será el mismo Dios que le permite darle al pueblo migajas en forma de dádivas, y pretender que se las agradezca, y se lo demuestre votando por su ilegal reelección?

Son infinitas las preguntas que el pueblo puede hacerse al respecto de tantas contradicciones del pregón orteguista con los hechos expresados por sí solos tal cual, sin la muleta de la manipulación (iba a escribir “manipulación mediática”, pero no lo hice, porque esa es una palabra estúpidamente abusada por el oficialismo para defenderse de las verdades reproducidas por los medios de comunicación).

Hay otros ángulos en la propaganda de los cuales se comenta poco. Nos referimos al mensaje propagandístico destinado a que las personas piensen y se sientan co-partícipes de sus temores a perder el poder político y, con ello, el poder económico acumulado.

A eso se orientan, cuando propagan que se pretende “derrocar” a su gobierno de “unidad y la reconciliación”, para hacer desparecer las conquistas sociales, entre ellas la salud, la educación gratuitas. Los propagandistas parecieran no imaginar que los receptores de esos mensajes experimentan diario que la supuesta gratuidad no se expresa en buenas escuelas ni en las medicinas en centros de salud y hospitales, y que las “conquistas sociales” son dádivas a su clientela partidaria.

Otro pregón orteguista, en la búsqueda de quienes compartan sus temores, es publicitar que si gana “la derecha”, volverían los robos en el Estado… ¡como si alguna vez se hubieran ido! Para ello, y como demostración de su verdad, citan la corrupción de Arnoldo Alemán, en la Alcaldía y la presidencia. No hayan cómo borrar de la conciencia colectiva –nunca podrán hacerlo— que este político es su mejor aliado, e igual que ellos ha saqueado al Estado, y son co-autores de la crisis de institucionalidad que vive el país.

Con su propaganda han saturado calles, carreteras, pueblos y ciudades, pero no pueden ocultar con sus rótulos las mansiones construidas o compradas de la noche a la mañana. Su propaganda que satura las instituciones del Estado, no puede ocultar los robos ni a sus autores en esas mismas instituciones.

Otros recursos utilizados por la propaganda orteguista son unas verdades a medias, otras retorcidas y unas más desfasadas, aunque también funcionan como un bumerán. Los políticos opositores, dicen, buscan el poder para defender sus intereses; tienen capital acumulado de la explotación de grandes negocios, productos de su saqueo del Estado; nunca sus gobiernos se interesaron en desarrollar programas sociales, etcétera.

Bien, muy cierto, Pero eso no les da derecho a Ortega a eternizarse en el poder, menos fraudulentamente. Con el poder en sus manos no reivindican a ningún sector del pueblo, y éste no necesita de intermediarios oportunistas para conquistar algo, ni tener que perder su autonomía ni su dignidad ante nadie. La naturaleza egoísta, usurpadora y anti social de los capitalistas salvajes, sobre los cuales Ortega vive alertando, él no los está descubriendo, si no reemplazando. Cobrándonos caro, además, porque está usurpando derechos democráticos y desestabilizando al país institucionalmente como sólo Somoza lo había hecho.

No son pocos quienes observan que este gobierno actúa a favor de los corruptos de una manera franca, como si con la actitud de omitir, callar o ignorar las denuncias sobre la corrupción –bien documentadas, por cierto—, pudiera borrar los hechos. Su lógica funciona así: si no los castigo, demuestro que no delinquen, y si los corrijo, admito que delinquen. Entonces, mejor lo ignoro todo.

Es inútil hasta intentarlo, porque cómo sea presentada, la contradecirán los hechos. No hay sutileza que valga para despertar solidaridad en el pueblo con la cúpula corrupta. No basta que recuerden que los gobiernos anteriores han sido corruptos. El pueblo lo sabe y no ha sido co-partícipe de ninguno de ellos, por lo tanto, tampoco va a cargar con las culpas de este gobierno.

Carta abierta de la sociedad civil de Nicaragua a la comunidad internacional

A 20 años del fin de la guerra en Nicaragua y de haber emprendido un proceso de transición política y democratización, nuestro país está desembocando de nuevo en un callejón político extremadamente peligroso. Las próximas elecciones presidenciales de noviembre 2011 se presentan en un escenario de descomposición institucional, violación de la Constitución Política de la República y la ausencia de mínimas garantías democráticas, con un Consejo Supremo Electoral que carga con el masivo fraude en las elecciones municipales de 2008, la corrupción y la ilegalidad de la continuidad en funciones de los magistrados que lo perpetraron.

Cuando las acciones arbitrarias, ilegales e ilegítimas del Gobierno de Nicaragua y sus aliados, han corrompido todo el sistema político y los principales Poderes del Estado, es muy difícil que pueda surgir del proceso electoral un gobierno legal y legítimo capaz de recomponer el fundamento de la autoridad y la credibilidad de las instituciones. En esta situación sólo unas elecciones limpias y observadas nacional e internacionalmente, podrían ser el delgado puente por el que transite la democracia y la estabilidad. Si ello no ocurre, los nicaragüenses tendremos que legítimamente reivindicar la impugnación de los resultados y de los que pretendan ampararse con ellos. Una crisis mayor de graves consecuencias estará planteada no como posibilidad, sino como situación real.

Queremos reconocer que en esta difícil transición, la cooperación internacional en todas sus formas ha acompañado a nuestro país. Ello permitió canalizar los conflictos derivados de la guerra, la pacificación y la transición política. También permitió amortiguar situaciones estructurales derivadas del subdesarrollo y la pobreza. No se puede ignorar que en este camino se cometieron muchos errores, pero el efecto amortiguador y estabilizador fue real.

Sin embargo, hoy en día estamos observando un creciente retiro de la comunidad internacional producto de la negativa del Gobierno de Nicaragua de cumplir los compromisos adquiridos, así como negar el apoyo a organizaciones civiles nacionales que trabajan en la defensa de los derechos de los ciudadanos y de la democracia, la gobernabilidad, la transparencia, los procesos electorales y la observación electoral nacional. Y contradictoriamente observamos a los organismos financieros internacionales que ignoran los estándares de gobernabilidad y democracia, a los cuales está obligado el Gobierno de Nicaragua, como parte de los convenios internacionales y la propia Constitución Política de la República.


Si la democracia y los derechos humanos son proclamados como valores universales y la base de una relación política internacional justa, entonces debe actuarse en consecuencia con esos principios, sin hacer concesiones contrarias a su espíritu. Los nicaragüenses hemos pagado un alto precio por refundar el país sobre nuevas bases, y ahora que éstas se tambalean, debemos hacer un nuevo esfuerzo, y sentimos que la comunidad internacional no contribuye si decide ignorar las verdaderas razones del retroceso democrático, sobre todo porque –la comunidad internacional- es un factor de peso en la realidad del país. Es un hecho objetivo que no podemos ni debemos eludir.

Aceptar gobiernos que desprecien el control y el balance de los poderes, que su propio poder no tenga límites, que actúen en contra de la transparencia de la cosa pública, es reforzar el poder discrecional, mientras se margina y castiga a la pluralidad de actores de la sociedad nacional. Con ello se profundizan las asimetrías de poder y se agrava la situación. Si es legítimo, justo y necesario, el apoyo a quienes luchan en contra de una dictadura, cómo se justifica dar la espalda cuando la democracia naufraga. Si la comunidad internacional asume una posición tibia y calculada, de hecho estará tolerando el desmantelamiento de la democracia en Nicaragua.

Las organizaciones de la sociedad civil nicaragüense hemos recorrido un largo camino y hemos sido un actor valioso, a pesar de haber sido golpeadas y perseguidas por el gobierno, y debilitadas por la ingenuidad de parte de la comunidad internacional, en relación a la gravedad de la situación del país. Hay que tomar en cuenta que del fortalecimiento de sus tendencias más pluralistas e independientes del poder oficial y fáctico, depende el que puedan aportar en la construcción democrática del país.

Por ello, organizaciones civiles autónomas de Nicaragua reiteramos nuestro compromiso, y solicitamos a los gobiernos y órganos de cooperación internacional, que asuman el suyo, con la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos; les pedimos que nos acompañen en la atención y denuncia de la violación de los derechos de la ciudadanía nicaragüense y que apoyen el trabajo de la sociedad civil nacional en su justa lucha por la democracia y el Estado de Derecho.

Es de vital importancia recordar los muchos compromisos suscritos en Accra, que nos permite sostener una relación de cooperación y de mutua responsabilidad sobre los principios, la eficiencia y los resultados de la cooperación, la urgencia de integrar y apoyar a la sociedad civil de cada nación en este diálogo entre pares, en los procesos de cooperación solidaria y comercial entre nuestras naciones.

En la nueva coyuntura internacional donde la sociedad civil es un factor determinante, junto a otros, en la lucha por un orden mundial más democrático, se hace necesario reinventar las
solidaridades y las formas de cooperación vinculadas al desarrollo democrático, en vez de cruzar la calle ante los eventuales tropiezos con regímenes autoritarios.

Managua, 24 de marzo de 2011

Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH),

Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP),


Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH),


Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO),


Hagamos Democracia (HD),


Movimiento por Nicaragua, Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM),


Plataforma Nacional Juvenil, Juventud Democrática Nicaragüense (JUDENIC),


Fundación para la Promoción y Desarrollo de las Mujeres y la Niñez (FUNDEMUNI).

EL PELUQUERO

Una historia real como la vida misma...
Un día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El florista quedó agradecido y dejó el negocio. Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.
Luego entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El panadero se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de pasteles esperándolo en la puerta.
Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, había una nota de agradecimiento y una docena de diferentes libros, tales como ' Cómo mejorar sus negocios' y 'Cómo volverse exitoso'.
Entonces un diputado fue a cortarse el pelo y cuando fue a pagar y el peluquero nuevamente dijo:
- No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.
El diputado, contento, se alejó. Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de diputados haciendo cola para cortarse el pelo gratis.
Esto, querido amigo, muestra la diferencia fundamental que existe actualmente entre los ciudadanos comunes y los miembros de la casta política.
Por favor, en las próximas elecciones, vota con cuidado...
Atentamente,
EL PELUQUERO