El diario granadino EL CORREO (1913-1934), fué fundado por quien fuera su Director, Carlos Rocha Avellán y es sobre todo recordado por haber dado acogida a las publicaciones literarias del Movimiento de Vanguardia, "Rincón de Vanguardia" y "Página de Vanguardia", a cargo de Pablo Antonio Cuadra Cardenal y Octavio Rocha Bustamante, hijo éste último de don Carlos y padre de Luis Rocha Urtecho, quien, junto con su nieto Luis Javier Espinoza Rocha, retoman hoy "El Correo Nicaragüense"; un blog pluralista, que agradece la reproducción de su contenido.

sábado, 4 de diciembre de 2010




Los versos incluidos en la tarjeta pertenecen a la poeta nicaragüense Claribel Alegría.

POESÍA

Mi camino eres tú

yo soy tu espejo.

HAIKU

Día tras día
se despierta cantando
el olmo viejo

Nicaragua, en lista de países con "vulnerabilidad aguda" a cambios climáticos


* En la misma categoría de Nicaragua están Afganistán, Angola, Etiopía, Honduras, Kenia, India, Marruecos y Somalia, entre otros.
* Si no se toman acciones correctivas, al 2030 podrían morir hasta 1 millón de personas a diario, según el "Monitor de la vulnerabilidad climática 2010".

EFE | 3/12/2010

Un total de cinco millones de personas, la mayoría niños, puede morir para 2020 a causa del cambio climático si las autoridades no toman medidas para contrarrestarlo, aseguró hoy la organización española de investigación humanitaria DARA en un reporte.

Alrededor de 350.000 personas pierden la vida actualmente por asuntos relacionados con el cambio climático, pero el mundo podría además sufrir un millón de muertes anuales a partir de 2030 si no se ponen en marcha acciones correctivas, asevera el estudio "Monitor de la vulnerabilidad climática 2010", de 260 páginas.

El documento fue difundido hoy en el marco de la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16) que se celebra en la ciudad mexicana de Cancún.

La investigación, desarrollada por DARA con el apoyo del Foro de de Vulnerabilidad Climática, una organización que reúne a líderes de países propensos a sufrir los peores impactos del calentamiento global, revela la vulnerabilidad particular de un total de 184 países y los impactos que podrían padecer en el corto plazo.

El informe agrupa a las naciones de acuerdo con su nivel "bajo", "moderado", "alto", "severo", o "agudo" de vulnerabilidad, el cual es determinado con base en los impactos estimados que podrían experimentar esos países en salud, clima, desastres, pérdida de hábitat humano y "estrés" económico.

En el grupo de 54 países que tienen una vulnerabilidad "aguda" se encuentran Afganistán, Angola, Etiopía, Honduras, Kenia, India, Marruecos, Nicaragua, Somalia, Pakistán, Corea del Norte, Nigeria y Vietnam, entre otros, y países insulares como las Maldivas, Micronesia, Papúa y Nueva Guinea e Islas Salomón.

Los 28 "severos" están representados por países como Bahamas, Bolivia, Camerún, Congo, Costa de Marfil, Nepal, Suráfrica y Túnez; y los 50 con vulnerabilidad "alta" por Bulgaria, China, Croacia, Cuba, Ecuador, Egipto, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Panamá, Perú, España, Venezuela, Estados Unidos y Rusia.

Un nivel "moderado" en cambio tienen 33 países como Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Polonia, Paraguay, Turquía, Uruguay, Paraguay, Corea del Sur y Arabia Saudí.

Sólo 19 en cambio cuentan con niveles bajos de vulnerabilidad, como Bélgica, Dinamarca, Austria, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Holanda, Portugal y Reino Unido, al igual que otros países como Japón y Nueva Zelanda.

"En menos de 20 años casi todos los países del mundo tendrán una vulnerabilidad 'alta' en al menos un sector, a medida que el planeta se calienta", asevera el informe.

Actualmente, sin embargo, la mayor parte de los impactos se concentran en unos 50 países de bajos recursos, que necesitan "urgentemente asistencia", insiste.

En efecto, de acuerdo con los datos del reporte, el 80% de todas las muertes atribuidas al cambio climático son de niños en el sur de Asia o en el África Subsahariana, "que sucumben a la malnutrición, diarrea y malaria".

EFE

Lula y Obama entre los mejor evaluados por los latinoamericanos

Ortega "aplazado" por "Latinobarómetro 2010"
* Entre los peor evaluados despuntan Fidel Castro y Hugo Chávez.

EFE | 3/12/2010

Santiago de Chile, 3 dic (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, son los líderes mejor evaluados por los latinoamericanos, mientras el ex mandatario cubano, Fidel Castro, ocupa el último lugar, según la encuesta del "Latinobarómetro 2010", publicada hoy en Santiago.

Lula iguala a Obama en popularidad y ambos encabezan la evaluación de líderes con una nota de 6,3 (en una escala del 1 al 10) manteniendo las posiciones del año anterior, que también los situaban en la cabeza de la lista con notas de 7 y 6,4 respectivamente.

El Rey de España Juan Carlos I ocupa nuevamente el tercer lugar en el listado de mandatarios y obtiene una nota de un 5,8. Le siguen el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, su homólogo mexicano Felipe Calderón y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que empatan con un 5,6.

Los líderes peor evaluados por los latinoamericanos son el ex presidente cubano Fidel Castro, con un 3,8, seguido del mandatario venezolano, Hugo Chávez, con un 3,9. La evaluación a ambos mandatarios ha ido bajando desde el año 2006, cuando obtenían notas de 4,3 y 4,5 respectivamente.

Los nuevos presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; Uruguay, José Mújica; Costa Rica, Laura Chinchilla, y Chile, Sebastián Piñera, que se estrenan este año en la encuesta, aprueban con notas de 5,5, 5,4, 5,3 y 5 respectivamente.

Por su parte, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, obtiene un 5,2 y su homóloga argentina, Cristina Fernández de Kirchner, un 5,1.

Suspenden los presidentes de Paraguay, Fernando Lugo (4,9); Perú, Alan García (4,8); Bolivia, Evo Morales (4,7), y Nicaragua, Daniel Ortega (4,3).

Por países, al igual que en años anteriores, Brasil es el país con más liderazgo en la región al posicionarse sobre el resto con un 19 por ciento. A diez puntos de distancia, con un 9 por ciento, se sitúa Estados Unidos, al que sigue Venezuela, que aunque no cuenta con el aplauso masivo de la región, el apoyo de sus "amigos" le da también un 9 por ciento.

Para los latinoamericanos, Estados Unidos, Brasil y Venezuela también son los países con más influencia en la región alcanzando un 67, 61 y 41 por ciento respectivamente.

Un 73% de los encuestados dice tener una opinión favorable del presidente estadounidense, un 67%, 15 puntos más que en 2009, del mandatario brasileño y un 33 por ciento de su homólogo venezolano, del que un 53% tiene un opinión desfavorable.

El sondeo fue realizado entre el 4 de septiembre y el 6 de octubre pasados en 18 países de la región, entre los que no está Cuba, e incluyó 20.204 entrevistas personales.

EFE

Otra máscara de Ortega, que cae

Edmundo Jarquín | 3/12/2010

Otra máscara de Ortega ha caído.

En la campaña electoral del 2006 pidió una oportunidad para “gobernar en paz”, según dijo, aludiendo a su primer gobierno durante la guerra de la década de los años 80.

La ha tenido, y nos ha engañado a todos, a los que votaron por él y a los que no votaron por él, porque ocultó lo que se proponía hacer y está haciendo, aprovechando la oportunidad que el Consejo Supremo Electoral (CSE) y el pacto con Alemán le dieron de volver a gobernar, porque los nicaragüenses, de los cuales solamente un tercio votó por él, no se la dieron.

Con sistematicidad, y siempre habilitado para tal efecto por las consecuencias del mencionado pacto, se ha dedicado a demoler una a una las instituciones de nuestra incipiente democracia. Una a una se fue quitando las máscaras que se puso mientras estuvo fuera del gobierno. La de la reconciliación, la de la democracia, la de la honestidad.

Ahora envió, para que se le tramitaran con urgencia, tres leyes vinculadas a la defensa y la seguridad nacional, incluyendo una de régimen jurídico de los territorios fronterizos, que de inmediato encendieron luces de alarma en quienes están preocupados por el futuro democrático y de paz de Nicaragua.

Ya han sido señalados los riesgos democráticos, roces constitucionales y las evocaciones de fantasmas de dolorosa memoria, como el reclutamiento militar forzado y las expropiaciones de bienes, que tales leyes contienen.

Yo solamente quiero levantar una perspectiva adicional, vinculada a uno de los temas de mayor actualidad, importancia y debate: esas leyes, que proyectan un perfil militarista, e incluso belicista del gobierno de Nicaragua, justo en el momento en que la batalla de opinión pública internacional en cuanto a los legítimos derechos de Nicaragua en el Río San Juan luce perdida por la ineficiente y errática política exterior del gobierno de Ortega, solamente vienen a debilitar la defensa de nuestros derechos limítrofes.

Sencillamente, otra incongruencia por parte de quienes se arropan en la bandera de la soberanía nacional, mientras la debilitan, para esconder oscuros intereses personales.

¿Quién es vende patria?

El Presidente Ortega, en una reacción furibunda en contra de quienes han discrepado de su manejo de la política exterior, específicamente en cuanto a los límites con Costa Rica, y en cuanto a las leyes sobre defensa, seguridad nacional y régimen jurídico de territorios fronterizos, les calificó de vende patrias.

Ese tipo de reacciones de Ortega, no son nuevas. Su intolerancia frente a quienes piensan diferente, no es nueva. Sus reacciones agresivas contra quienes discrepan de él, no es nueva.

Pero como quien dice lo que no debe, debe escuchar lo que no quiere, sobre esa reacción agresiva de Ortega quisiéramos señalar brevemente lo siguiente:

Vende patrias, en verdad, son los que debilitan a la Patria, y debilitándola, la vuelven más vulnerable.

Cuando Ortega aísla a Nicaragua, como lo demuestran las votaciones en la Organización de Estados Americanos (OEA), en que prácticamente nos quedamos solos, la debilita.

Cuando Ortega, en vez de hacer crecer económicamente a Nicaragua, la hace retroceder, porque retroceder es que en cuatro años de gobierno de Ortega el ingreso por habitante prácticamente no ha crecido del todo, también la debilita.

Cuando Ortega con sus políticas divide a los nicaragüenses, y los encona, también debilita a Nicaragua.

Cuando Ortega, con los problemas internos que genera en Nicaragua, y las agresiones verbales que emprende contra otros gobiernos -como fue el caso de México, Guatemala, Panamá y Colombia, entre otros- hace perder respetabilidad internacional a Nicaragua, también la debilita.

Cuando Ortega, robándose las elecciones, anula la soberanía popular que establece la Constitución, también debilita a Nicaragua.

Entonces, ¿quién es el vende patria?

Otra incongruencia

Otra incongruencia, y también aparentemente parte de los mismos oscuros intereses personales que parecieran orientan las principales decisiones del gobierno de Ortega, es dragar el Río San Juan, a lo que tenemos pleno derecho, y, a la vez, continuar con los estudios para represar ese río, en función del proyecto hidroeléctrico Brito, lo que dejaría sin sentido el dragado.

Mientras puede ser argumentado que el dragado incluso facilita los derechos de navegación que Costa Rica tiene sobre un tramo del río, y así fortalecer ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) nuestro alegato del derecho a dragarlo, no queda claro si el intento de represar el río fortalecerá o no los argumentos ticos ante la Corte.

Estamos, pues, ante otra incongruencia del gobierno de Ortega que puede terminar debilitando nuestra soberanía.

¿Quién es, entonces, el vende patria, si es que hay alguno, porque en mis críticas a Ortega no parto del presupuesto que él lo sea, pero tampoco acepto que nos endilgue tal epíteto a quienes discrepamos de sus políticas autoritarias?

Déficit Informativo

Estuve el 21 de noviembre en Camoapa, acompañando a Fabio Gadea Mantilla, y el 28 de noviembre en La Trinidad de Estelí.

Ambos eventos, por la cantidad de gente y su entusiasmo, parecían actividades de cierre de una campaña electoral, y no el precalentamiento de la misma.

Debo anotar lo anterior porque seguramente por estar todavía a un año del proceso eleccionario, y habiendo otros temas de relevancia que captan la atención periodística -como los escándalos de corrupción en el Consejo Supremo Electoral, o el conflicto del Río San Juan- he apreciado un cierto déficit informativo sobre las actividades que se han venido desarrollando en torno a la candidatura de Fabio.

Lo cierto, y lo digo de primera mano, es que la convocatoria inicial de su candidatura, hace tres meses, no ha hecho más que crecer, y seguirá creciendo.

(Este texto corresponde a la edición 129, de la columna "El Pulso de la Semana", que el autor transmite por Radio Corporación)

LA AMÉRICA QUE QUEREMOS


¿Es el PIB un parámetro engañoso?

ALBERTO ACOSTA

EN LA CONTABILIDAD de varios países latinoamericanos, la producción petrolera aparece como un indicador de riqueza nacional; con cada barril de crudo que se explota se produce del producto interno bruto (PIB). ¿Es esto tan cierto?

Pensemos, por un momento, en que cada barril reduce la disponibilidad de las reservas petroleras. Algo inquietante, sobre todo si no se "siembra" casa adentro el ingreso generado.

Pero más preocupantes aún son los daños usualmente irremediables que provoca esta industria: bosque depredados, ríos contaminados, culturas desarticuladas ... Daños ausentes en la contabilidad.

Algo anda mal, por tanto, en nuestras cuentas. ¿Cómo pueden indicar crecimiento si en realidad avanzamos hacia el colapso?

Paradójicamente, más de una actividad que disminuye nuestro patrimonio natural o que nos obliga a realizar ascos de reparación, o protección se presenta como un elemento que incrementa el PIB. Yes que hay limitaciones metodo1ógicas y aun teóricas en el instrumental de contabilidad vigente.

Un indicador hipócrita

¿Es el PIB un adecuado indicador del bienestar social? ¿Refleja lo que sucede en el campo ecológico? La característica hipócrita del PIB se revela cuando la distribución de los frutos del crecimiento no es equitativa o cuando éste viene acompañado de la destrucción de los recursos naturales.

El tratamiento contable que se le da a la pérdida de los bienes industriales es muy distinto al de los bienes naturales.

En el primer caso, el asunto se enfrenta dentro de la contabilidad privada. Cada empresa puede amortizar el valor monetario de los bienes empleados y usar estos recursos para su reposición, o aun iniciar otra actividad. Su patrimonio, en términos monetarios, no sufriría así ninguna merma. Las cosas se complican cuando un empresario tiene que valorar el ambiente: en la actividad camaronera, por ejemplo, tener en cuenta la destrucción del medio de donde provienen las larvas, la materia prima, por la tala de manglares.

La lógica contable de la empresa privada no es aplicable a nivel más amplio. Cuando desaparece una parte de los recursos naturales, no se aplica una amortización que compense esa pérdida, pues se entiende que la naturaleza es fuente inagotable de recursos.

La metodología tradicional tampoco considera los esfuerzos para corregir o evitar efectos ecológicos negativos causados en el proceso productivo. Poe ejemplo, los gastos para remediar la esterilidad de los trabajadores bananeros en varios países a causa del pesticida DBCP ( dibromuro cloro propano), prohibido en los Estados Unidos.

Muchos de estos llamados “gastos defensivos” se contabilizan como un incremento de la producción final,

Cuando, por el contrario, deberían ser restados.

El PIB debería incluirla eliminación de residuos, los gastos médicos para combatir males respiratorios ocasionados por los automóviles, las medidas adoptadas para remediar cargas acústicas provocadas por una fábrica, etcétera.

Si se pretende que esto suceda, según uno de los mayores expertos en economía ecológica, Joan Martínez Alier, habría que ver la economía como” un pequeño planeta en una galaxia de externalidades positivas y negativas difícilmente valorables”.

Necesitamos, entonces, calcular estos factores externos. Pero también los aspectos positivos: los beneficios relacionados con la absorción de dióxido de carbono por parte de los bosques, por ejemplo. Este cálculo nos evitaría la toma de decisiones erradas, que a la larga limitan la sustentabilidad.

Actualmente toma fuerza la reflexión –tanto en el mundo académico como el político—en torno a la urgencia de revisar nuestros esquemas de contabilidad. Incluso existe una serie de cálculos en unidades físicas complementarias al PIB, con el fin de construir una suerte de PIB-verde.

Diversos gobiernos y organizaciones internacionales quieren modificar el sistema tradicional de contabilidad, para llevar un registro físico y monetario de los recursos naturales. Un empeño complicado, pero necesario.

Encontrar una valoración al menos ecológicamente aproximada ofrece varias dificultades. Para empezar, no existen metodologías que registren los rubros que componen la naturaleza y los efectos que produce la acción humana.

A este laberinto habría que añadirle otro: la asignación intergeneracional de os recursos agotables. Porque, ¿cómo medir el valor social actual de la pesca excesiva de la anchoveta del Pacífico para procesar harina de pescado comparándolo con lo que se podría producir mañana si no se diera dicha depredación?

Una situación compleja, sobre todo si se desea internalizar los costos ambientales en un sistema de precios, el eje rector de una economía de mercado. Un esfuerzo de ese tipo, suponiendo que fuera viable, provocaría no sólo un alza de los precios, sino un reordenamiento de todo el sistema que afectaría los modelos de consumo y producción. Imaginemos lo que sucedería en un país petrolero que incorpore el valor del deterioro ecológico en el precio de su crudo. Los efectos serían aún más graves que los de los ajustes económicos.


Nota: "La América que queremos" es la nueva sección de EL CORREO, que aparecerá todos los sábados. Los textos son tomados del libro del mismo título que la sección.